Pues llego yo a las 12h., feliz y ansioso de ver la película polémica del año, como otros años vi y disfruté, pese a sus diferentes calidades films como Irreversible, Martyrs o The human centipede. Empieza A serbian film y es una película con aceptable factura, que genera mal rollo y que parece que se toma su tiempo en ofrecer el escándalo que promete. De repente, una escena....poco después, hacia el final otra... Otra desagradable y fin de la peli. Por primera vez en mi vida, siento cierta indignación tras ver una película de este tipo. Lo que ocurre en ella, es tan desagradable y lo peor, tan moralmente inaceptable, que incluso llego a plantearme hasta que punto se puede exhibir una pelicula así. Me pongo a pensar en algo que jamás pensé que me plantearía: en la libertad de expresión y sus posibles límites. Sé que mis comentarios, más que echaros para atras os incitaran más a ver la película, a mí me pasaría lo mismo. Yo solo puedo decir que de no haber visto tal propuesta, sería más feliz y seguramente mejor persona. Puntuarla es difícil, ya que conseguir esta reacción tiene su mérito, aunque para hacerlo utiliza temas muy depravados e indignantes, con los que es fácil obtener este tipo de reacciones. Un 2 sobre 5.
A continuación (hoy veo 4 seguidas en el Auditori), veo L'autre monde, producción franco-belga sobre la realidad virtual y los efectos y fascinación que pueden tener juegos al estilo Second life, que permiten una vida paralela. Bien realizada, bien interpretada, atrapados por la sensualidad que trasmite la actriz protagonista, la película se desmorona totalmente en su tramo final, haciendo perder al sentido a una propuesta, que nos había tenido una hora y media en vilo. Una auténtica lástima. Un 2 sobre 5.
Directamente de la Sección Oficial de Cannes, aterriza en Sitges The housemaid, película coreana, remake de otra con el mismo título de los años sesenta, sobre una criada que entra a trabajar en una casa de ricos y es seducida y embarazada por el señor de la casa con los problemas y repercusiones que éso provoca. Al igual que la original, que era un melodrama, aunque a veces la sensación de claustrofobia y estetica la acercaban estilísticamente al cine de terror, este remake también parece moverse entre el melodrama y el thriller, decantándose nuevamente por el primero. Dirigida con mucha elegancia y con la misma frialdad que los señores ricos muestran por cualquier persona de una sociedad de la que son ajenos, la película es muy interesante, aunque no acabe nunca de seducirte, debido quizás a esa frialdad o a esa supuesta mezcla de géneros que no acaba de decantarse. Un 3 sobre 5.
El trailer de Les nuits rouges du borreau de Jade, era uno de los más apatecibles de cuantos había visto para esta edición de Sitges. Parte de lo visto en el trailer ocurre en la primera secuencia de la película, una estética, colorista y fetichista escena, llena de belleza y sensualidad que hace que el resto de película prometa mucho. Pues bien, el resto es basura. Pese a que el nivel visual, aunque no llegue a la sensualidad de la escena inicial, consigue seducir en alguna secuencia, con ese fascinante predominio del rojo, el contenido, es decir el guión, es nulo. Mal explicada, sin lógica, dejando cabos sueltos y relegando la historia a un segundo plano, abandonándola, para centrarse solo en la creación de secuencias, la película no es que solo pierda interés y aburra, sino que se vuelve una de las vacuidades mas difíciles de soportar del festival (y por desgracia, ha habido unas cuantas). Yo os recomiendo que veáis el trailer, y imaginéis vosotros el resto. Lo haréis mucho mejor. Un 1 sobre 5.
Finalmente, descanso tras cuatro proyecciones seguidas, en un día repleto de sexo, sensualidad y erotismo y aparezco en la sesión de la noche en el Retiro, a ver la última película de uno de los habituales del festival, el prolífico japonés Takashi Miike. Película de samurais, muy contenida por ser de uno de los directores más salvajes y pasados de vueltas del panorama actual, el film, que se pasó hace unos días en Venecia, dedica 15 minutos a presentarnos un tío muy malo, una hora en presentarnos a un samurai muy bueno que quiere vengarse, reune a otros samurais y prepara la batalla y tres cuartos de hora en la batalla en cuestión. Si este tipo de peliculas no os interesan, pues no creo que os interese tampoco ésta, si habeis leido hasta aqui y seguís interesados, os explico que la película está rodada con mucha elegancia y mucho clasicismo en su primer tramo, con unos bellos paisajes, una buena recreación del Japón antiguo y una crueldad y violencia contenida pero efectiva y que la batalla está rodada con mucho virtuosismo, demostrando que Miike hace tiempo que sabe dirigir, sin exagerar más de lo que suele exagerarse en este tipo de batallas e impregnándola de ciertos apuntes cómicos como contapunto. Una película, si os gusta el género, recomendable. Un 3 sobre 5.
Ha sido un día largo y duro. Mañana Weerathakul. Espero estar aún con la suficiente capacidad intelectual, para hacer justicia a un director tan complicado.

















