miércoles, 5 de octubre de 2011

Mi Película de la semana: Somewhere

Amigos y amigas lectores de este blog, esta semana es sin duda muy especial y ello va a conllevar cambios en las entradas habituales del blog. El jueves empieza el festival de Sitges y me voy a dedicar, no solo a volverme loco viendo películas, sino también a hacer una crónica diaria. El problema es que no habrá lugar para el habitual post de "mi película de la semana" de los estrenos del próximo viernes 7, pero como no quiero renunciar del todo a una sección en la que no he fallado ni una sola semana en todo el año, voy a hacer hoy un post compendio y extenso que va a constar de cuatro parte:

1- La habitual sección "mi película de la semana" de los estrenos del pasado viernes 30, en este caso Somewhere y el post de cada semana  con el resto de los estrenos y las otras películas que he podido ver.

2- Un breve post con los estrenos del próximo viernes 7 enumerados y la invitación a leer sobre alguna de las películas en el post que se hará en el festival de Sitges.

3- El cortometraje de la semana, en este caso el mítico Esposados de Juan Carlos Fresnadillo.

4- Un avance de lo que veré y nos deparará el primer día en el Festival de Sitges.

Pues hay faena que hacer. Vamos allá.


1- MI PELÍCULA DE LA SEMANA Y ESTRENOS DEL VIERNES 30 DE SEPTIEMBRE


Mi película de la semana: Somewhere

La cuarta película de Sofia Coppola incide en el tema que la cineasta viene tratando a lo largo de su corta filmografía compuesta por cuatro películas: la infelicidad patológica y la soledad existencial. Seguramente Sofía Coppola fue una niña colmada de riquezas pero falta de cariño, y probablemente, sigue teniendo en su edad adulta esa carencia de atenciones de la infancia muy marcada en una personalidad propensa al desamparo. En su primera película, para mi la mejor de su filmografía, Las vírgenes suicidas, trataba el tema de forma bastante abstracta, de forma bastante evanescente, ya que la infelicidad de las niñas provenía de una sensación de tristeza y desamparo algo intangible, más allá de la rigidez en la educación de sus padres y probablemente, poco había de la vida de Coppola en esas cuatro chicas. Sin embargo, con el tiempo, Sofia Coppola se ha ido exponiendo más en sus películas, hasta la sobreexposición que ejerce en su último film. En Lost in translation  ya se trataba de una chica acomodada que en principio debía haber sabido aprovechar su vida en la abundancia pero que se sentía vacía. En Maria Antonieta daba un paso más allá y la protagonista, como sabemos, pese a su status y nadar en una abundancia exasperante para el resto de los mortales no sabía encontrar sentido a su existencia más allá de los fastuosos y vacíos lujos. En Somewhere Coppola da el paso definitivo para concretar su tristeza, ya que trata de la hija de un actor famoso (actor/director, que más da) que no convive demasiado con su padre, abstraído por su vida de famoso ególatra, causando ello una carencia, una soledad intrínseca tanto en el uno como en el otro. Coppola sigue hablando de sí misma, en una película que quizás deberá cerrar el círculo y en el futuro dejar paso a otras historias. Echo este análisis previo, veamos si el film funciona.

Podríamos decir que el personaje principal de la película es el padre, pero sus hazañas de estrella de Hollywood, su modo de vida, seguro que también es en parte el modo de vida de Sofia. La aparición de la hija, sin duda destapa esa sensación que seguro vivió la joven Coppola de tenerlo todo (a veces demasiado y demasiado fácil) pero no la suficiente atención.
Jonnhy Marco (Stephen Dorf) es una estrella de segunda. Vive en un relativo lujo y rodeado de gente, pero se siente solo. La película trata muy bien el modo de vivir de alguien instalado en la burbuja de la fama, rodeado de lujo vacuo, de gente vacua, de agentes  que le obligan a asistir a actos absurdos, estúpidos y falsos, en que se trata a las estrellas con absoluta condescencia y falsa admiración y el vacío exitencial que ello termina por comportar a la estrella.

Para explicar todo ello, Sofia Coppola se sirve de sus habituales tiempos muertos, de sus momentos pretendidamente intrascendentes, de sus diálogos también intrascendentes y de un cierto humor algo surrealista pero definitivamente amargo. Mediante esos retazos de vida intrascendente que vemos sobretodo en la primera mitad del film, la película logra trasmitir muy bien esa sensación del actor  de soledad e infelicidad. Pero a media película el actor debe hacerse cargo por unos días de su hija. No es que el tono cambie mucho y ambos, padre e hija, también realizan actos más o menos actos cotidianos y más o menos intrascendentes. Sin embargo, Johnny Marco, que no está muy habituado a pasar temporadas con su hija evoluciona durante este periodo. No os esperéis la típica película empalagosa en que de repente el actor cambia y es feliz. Nada más lejois de la realidad. Sin embargo, si el espectador es ávido e inteligente, puede captar los sutiles matices que construye Sofía Coppola y que hacen que en cierta medida, los vacíos de ambos se vayan llenando. Podríamos decir que la directora construye la trascendencia a partir de la intrascendencia.

Somewhere nos recuerda bastante a Lost in traslation, a la que creo que supera en su intento de lograr aquella evanescencia, aquella lánguidez en los estados de ánimo que bordó en su ópera prima y que luego la directora se ha esforzado sistemáticamente en reproducir en sus siguientes películas sin éxito. La tristeza en Somewhere siempre es lánguida y a veces, evanescente. La crítica a la vacuidad de Hollywood está muy lograda. La relación padre e hija es muy sutil y acertada y los dos actores principales están muy bien. Stephen Dorf probablemente logra el mejor papel de su carrera, lleno de miradas desinteresadas que se traducen en desinterés por la existencia y Elle Fanning (la niña de Super 8 en un papel que realizó con anterioridad) ilumina la pantalla con cada una de sus apariciones demostrando que hay una actriz innata y en potencia (como luego demuestra en Super 8) tras su cuerpo de niña.

Hay una escena en el hotel donde ambos se alojan en la que un empleado del mismo saca una guitarra y les canta una canción. No posee ningún talento, pero pone el alma. Stephen Dorf lo mira mientras Elle Fanning se duerme en sus brazos. En la mirada del actor famoso se deja entrever una cierta envidia por ese hombre que ofrece una actuación sin pedir nada a cambio, sin demasiado que ofrecer. En cierta manera Dorf lo envidia y en aquel momento, es feliz. Es una escena tan sutil que puede pasar desapercibida, pero posee la absoluta esencia de la película.
Más allá de un final algo facilón y opinable, Sofia Coppola realiza una muy buena película. Quizás lo mejor que a estas alturas es capaz de realizar.


Otras películas que he visto


Una película como Four lions, ya merece la pena ser reseñada por el mero hecho de existir. Se trata de una comedia inglesa, atención, sobre un grupo de incompetentes residentes en Gran Bretaña que quieren hacer una célula terrorista islámica para atentar contra su país. Algunos dirán que hay temas que no se pueden tocar porque atenta contra las víctimas. A mí me perece un ejercicio de salud e inteligencia. Yo no soy muy amante de las comedias de gags algo desmadradas y no me parece, como algunos afirman, que la película sea brillante. Pero secuencias muy, pero que muy políticamente incorrectas merecen mucho la pena y justifican una película irregular, a ratos hilarante, crítica con los fundamentalismos pero también con los estereotipos occidentales, valiente, salvaje y, por ahora, única. Sin duda, recomendable.


Resto de estrenos del viernes 30 de septiembre

                 
Esta semana ha estado colmada de estrenos, un total de once, la mayoría de una calidad lamentable. Pero ya se sabe que la cantidad y la calidad suelen estar reñidas. Cabe destacar, sin embargo, el apetecible documental de Win Wenders en 3D titulado Pina, sobre el mundo de la danza y que sirve como homenaje a la recientemente  fallecida bailarina y coreógrafa alemana Pina Bausch. Ni más ni menos que tres películas españolas no del todo descartables: el documental gallego Tralas luces, que sigue la vida nómada de Lourdes, quien en compañía de su familia recorre las ferias del norte de España con su pista de autos de choque, la comedia negra vasca Feliz año, abuela y el drama catalán con mensaje Catalunya Über alles! Del resto de cintas, quizás no esté mal la cinta independiente americana El arte de pasar de todo y las otras cuatro me apetece menos verlas que comerme un higo chumbo sin pelar (bueno, en verdad lo del higo chumbo me parece más razonable). Las enumero, la comedia juvenil americana Fin de curso, la super necesaria Los tres mosqueteros  en 3D, la comedia con Rowan Atkinson Johnny English Returns y sobretodo la cinta dirigida por Ton Hanks que actua junto a Julia Roberts y que solo de ver el cartel se me eriza el vello y se me remueve el estómago Larry Crowne, nunca es tarde parece ser que la visión optimista de Tom Hanks de como todo puede transformarse en supergenial en tiempos de crisis. Que venga a ver los problemas que tenemos algunos para pagar nuestra hipoteca. Como diría el genial Fernando Fernán Gómez "a la mierda".


2- ESTRENOS DEL VIERNES 7 DE OCTUBRE

                       
Pues se estrenan 7 películas y en realidad sí que podéis leer lo que opino de la que seguro elegiría como película de la semana en el entorno del Festival de Sitges, ya que el viernes, horas antes de su estreno, hay un pase de Intruders de Juan Carlos Fresnadillo que pienso ver y comentar el mismo viernes, eso sí, en formato mucho más reducido del que acostumbro a usar para hablar de la película de la semana. Os emplazo al viernes noche para saber mi opinión al respecto de Intruders, mi película de esta semana.
Del resto de estrenos destacar que hace tiempo ya que vi El ilusionista, una entrañale animación francesa casi muda, melancólica e imaginativa que recupera un guión de Jacques Tati y que dirige con magia, poesía y sutileza Sylvain Chomet, director de otra pequeña joyita titulada Bienvenidos a Belleville. Seguro será interesantísimo ver la iraní Nader y Simin, una separación, con unas críticas excepcionales tanto de prensa especializada como de amigos blogueros. De las otras cuatro también cabe destacar la última del mexicano Arturo Ripstein, un cineasta muy a tener en cuenta con su film Las razones del corazón y la rareza que supone ver la adaptación española del cómic español sobre el capitán Trueno con la película El capitán Trueno y el Santo Grial con Sergio Peris Mencheta y la bella Natasha Yarovenko en su reparto. De las otras dos películas no tengo mucha información pero no parecen malas opciones, con lo que quizás pasaría a ser una de las pocas semanas en que prácticamente todos los estrenos resultan apetecibles. Son la iraquí Son of Babylon, una road movie que a parte de interesar por su exotismo parece que tiene calidad y la comedia americana Crazy, stupid, love, con un reparto de vértigo en el que se encuentran Steve Carrell, Ryan Gosling, Julianne Moore, Marisa Tomey o Kevin Bacon. Al cine todos, pues. No hay excusa.



3- CORTOMETRAJE DE LA SEMANA: ESPOSADOS

En el año 1996, cuando la Academia de Hollywood no era tan propensa a dar premios a nuestro cine, ni a nominarnos, un cortometraje sorprendió colándose entre los cinco finalistas que optaban a ganar el mejor cortometraje de ficción. El año que ganó El paciente inglés, Juan Carlos Fresnadillo no pudo vencer a otro corto Dear Diary, que se hizo con el premio, pero saltó a la fama sin largo en su carrera. Esa presión y fama precoz le dio muchos dolores de cabeza y tardó 5 años en estrenar su primer largo Intacto, para mi un auténtico soplo de aire fresco al cine español. Pero Fresnadillo ha demostrado en estos años que si algo no es, es prolífico. Seis años volvió a tardar en dirigir, esta vez instalado en Hollywood la película "8 semanas después. Ahora, en tan solo cuatro años, poco teniendo en ceunta su ritmo anterior, estrena, otra vez rodado en EEUU, su última película Intruders. Repito que en esta semana especial la he elegido "mi película de semana" y hablaré de ella el viernes, tras verla en el festival de Sitges. De momento os dejo con el corto del año 1996 nominado al Oscar, Esposados. Uno de los cortos más míticos de nuestro cine reciente.





4- FESTIVAL DE SITGES 2011


Pues como ya sabréis de sobras, mañana empieza el Festival de Sitges. Desde allí os informaré con un post diario que o bien será por la noche, al final de la jornada o al día siguiente por la mañana, según si he acabado muy tarde o empiezo muy temprano. El jueves, en principio, presenta ya tres títulos muy interesantes que si no hay ningún problema veré. La inauguración Eva, cinta catalana de ciencia ficción, rodada en catalán y que estuvo presente en Venecia con bastante buena crítica, la película de propagación de un virus de forma fulminante al estilo Soderbergh Contagion, apoyada por un reparto de vértigo y la cinta inglesa Attack the block, que mezcla ciencia ficción, comedia y cine de adolescentes y que viene marcada como una de las posibles sorpresas de esta edición. Alguna más caerá, pendiente de confirmación. Sobre mañana a la medianoche, creo que podré publicar en post. Nos vemos en Sitges.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Películas imprescindibles Festival Sitges 2011

Pues podría poner algunas otras que se han caído de la lista para no alargarla en exceso, pero estas son mis 25 películas imprescindibles para la edición del Festival de Sitges de este año. Seguro que hay más y que depende mucho de cada uno, pero he querido confeccionar una lista fiel a mis gustos eclécticos para demostrar que en Sitges hay cabida para todos los públicos y sensibilidades. Separaremos la películas por distintas categorías. Empecemos.


Cine español

Empezando por la película de ciencia ficción inaugural Eva, el surtido de cine español es mucho y diverso. Yo incluyo también en esta lista dos películas tan esperadas como Intruders de Fresnadillo y Mientras duermes de Balagueró, pero hay muchas más que merecen la pena en la programación.





Terror y paranoia

Mucho cine de terror, como debe ser en un festival como éste y mucho cine que demuestra la paranoia de los tiempos locos que vivimos. En algunas de las películas que vemos a continuación ambos conceptos se funden. En otras predomina uno por encima del otro. En esta categoría incluyo The divide de Xavier Gens, que hace años sorprendió con la imprescindible Frontières; Livide, una de terror de los autores de A l'interieur; Red State o el salto de Kevin Smith al terror del fundamentalismo religioso; Contagion, la infección del mundo según Soderbergh; Twixt, o el regreso de Coppola al terror y la paranoia sin coartadas; The woman o la nueva película de Lucky McKee que pretende recobrar el pulso que perdió tras la espléndida May y Le petit poucet, la mirada perversa de un cuento infantil por parte de Marina de Van, directora de la espléndida Ne te retourne pas.






Cine de animación

De entre los varios títulos de animación que llenan el festival vamos a destacar dos. La cinta japonesa A letter to Momo, de trazo sencillo y sutil y la francesa Les contes de la nuit,  de trazo artístico y expresionista.





Fantástico oriental

El cine fantástico que viene de Asia juega en otra liga, no sé si mejor o peor, pero sin duda distinta. Sitges está lleno de cine asiático, entre las propuestas fantásticas destacan: Guilty of romance o la penúltima y como siempre hiperbólica y excesiva visión del cine del enfant terrible Sion Sono; Hara-kiri el nuevo Takashi Miike en plan clásico realizando un remake de un chambara de los 60; The yellow sea, el nuevo thriller coreano del año, elegante y brutal; Kotoko (del que no he encontado cartel) o la nueva película de un director tan personal y radical como Shinya Tsukamoto y Night Fishing, el mediometraje del clásico moderno Park Chan-wook rodado con un iphone.





Para público que no gusta del terror

Hay muchas películas para un público no amante del cine de género, ya que Sitges es muy amplio. Para muestra estas tres obras imprescindibles de verdad. Drive y The artist, dos de las sensaciones del pásado Cannes homenajes al cine de acción de los 70 y al cine mudo respectivamente y Poulex aux prunes, una mezcla de cine en imagen real y animación de los autores de la imprescindible Persépolis, basada en otro cómic de su autora.





Cine de autor para gourmets

Sitges hace años que viene programando un cine de autor radical, rompedor,  que algunos amamos y muchos odian. Cine que aspira a reinventar el lenguaje. Cine de autores consagrados entre una minoría cinéfila. Voy a destacar cinco propuestas. Obviamente Melancholia, la incursión en el fantástico del genio Lars von Trier; The turin horse, la última película (y parece ser que de forma definitiva) del húngaro Béla Tarr, un cine solo apto para una inmensa minoría; The day he arrives, del coreano Hong Sang-soo, un cine tan personal y sencillo como reconocido por la crítica más intelectual; Hanezu, el nuevo film de la mística japonesa Naomi Kawase, una cineasta que adoro y Arirang, el documental de Kim Ki-duk sobre sí mismo y su creación, imprescindible para completistas del coreano.



Repito que me dejo muchas películas en el tintero en un año en que la programación es muy excitante. Luego las películas se pisan y uno termina por ver solo parte de lo deseado. Luego surgen las sorpresas y los murmullos que descubren películas durante el festival que no conocías. Pero de momento, estas quizás las 25  más esperadas por mí. A partir del jueves estaré allí y a partir del viernes haré una crónica diaria. Si estáis cerca, pasad por Sitges, el ambiente es inmejorable y su festival es de primera.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mi película de la semana: No habrá paz para los malvados

Mi película de la semana: No habrá paz para los malvados




Las últimas dos películas de Enrique Urbizu rodadas en los años 2002 y 2003 le habían hecho dar un salto a nivel comercial y sobretodo crítico muy importante respecto a su filmografía anterior. En ambas películas su actor principal era José Coronado que repite en No habrá paz para los malvados formando  una especie de asociación artística que proporciona resultados brillantes a ambos. Yo detesto La caja 507, un thriller con la corrupción inmobiliaria de fondo del que recuerdo su falta de credibilidad y a un Antonio Resines lanzando ridículas frases lapidarias. Sin embargo La vida mancha, hasta ahora su última película, era un drama efectivo y duro que me cautivó. En principio No habrá paz para los malvados se acerca más, genéricamente hablando, a La caja 507 ya que mezcla thriller con cine negro consiguiendo una rareza dentro de las películas que se realizan en este país. Pero No habrá paz pra los malvados, pese a ciertos tics un poco molestos, supera con una diferencia abismal al thriller predecesor de Urbizu y termina por ser una película no solo recomendable sino francamente excelente.

José Coronado es un policía que ha caído en desgracia debido a algunos sucesos que se dejan entrever durante el film pero que jamás se explican y que a su preocupante alcoholismo se une su falta de perspectiva para diferenciar el biel del mal. Una mala noche se mete en problemas muy serios que durante el resto de la película, intentará solucionar a su manera. No habrá paz para los malvados nos muestra a un José Coronado deambulante que va atando cabos y siguiendo pistas que nosotros, con esa información fragmentada debemos ir atando al mismo tiempo. Ese estilo narrativo lleno de elipsis y dificultades, tan habitual del cine negro, es uno de los mayores aciertos del film. Uno debe entrar en su juego y en parte tratar de comprender, pero también en parte dejarse llevar porque al final tampoco importa tanto haber captado la trama en su más absoluta totalidad. La trama de Coronado repartiendo su justicia se mezcla con otra paralela que lleva a cabo la juez que investiga el caso y que aunque sirve para que avance la narración es menos fascinante que la parte en que sale Coronado.

Más allá de la fragmentación de la trama a la que aludíamos, la película funciona por su sequedad, su violencia existencial, los temas latentes que nunca se tratan pero que están ahí y que demuestran una precisa economía de lenguaje (la escena en que la juez habla con su hijo, de un minuto, dice todo lo que tiene que decir de un tipo de sociedad en que conciliar vida laboral y familiar es más que difícil y que quizás otros directores necesitarían de una película entera para explicar) un ritmo preciso y ejemplar que nunca decae y claro, la interpretación de José Coronado. Dejado, violento, alcohólico, patético, poseedor, a su modo de ver, de una justicia divina más allá de normas y conciencias, tan duro como frágil, tan fascinante como repulsivo, tan lúcido como ido, Coronado compone una actuación memorable, sin duda la mejor de su carrera y hace que la película suba muchos enteros. El resto del reparto está correcto sin más e incluso la juez, interpretada por la componente del grupo Delafe y las flores azules, Helena Miquel, termina por dar cierta credibilidad a un personaje que comienza interpretando de forma algo dubitativa.
En contra de la película se puede hablar de alguno de los tics que tanto me habían molestado de Urbizu en otros films como alguna frase lapidaria un poco fuera de tono y contexto que hace perder credibilidad a lo narrado (aunque nada que ver con La caja 507), esa especie de obsesión en querer mezclar todo en una trama (policías corruptos, prostitución, tráfico de drogas, mafias colombianas, terrorismo islámico) que pese al acierto del guión tiende al exceso y al caos y claro, una cierta ausencia de originalidad en una película que de alguna manera ya hemos visto otras veces, aunque quizás jamás en España y tan bien hecha.

No habrá paz para los malvados es una de las mejores películas españolas del año, un film violento, seco, brutal, asfixiante y con ritmo preciso. Un auténtico canto a la desesperanza que termina con un fundido en negro y el título sobreimpresionado: "no habra paz para los malvados". Ojalá no la haya.


Otras películas que he visto

                           
Con la reciente polémica de su máximo galardón en el Festival de San Sebastián se estrena en nuestras salas Los pasos dobles, de uno de los directores españoles más aclamados por una cierta crítica "intelectual" como es Isaki Lacuesta. La premisa de la película es apasionante, partiendo de un personaje real, mercenario, artista y pintor que anduvo por Mali y cuya leyenda dice que pintó un búnker y lo dejó enterrado en la arena para que lo descubriera el hombre del futuro llamado François Augiéras y de otro pintor real Miquel Barceló, que pasa largas temporadas en su taller de Mali, la película pretende narrar la historia que explicará el pueblo de Mali en el futuro cuando la tradición de cuentos orales haya mezclado a ambos artistas y los haya convertido en uno y legendario. Después de tan apasionante y teórico punto de partida, la más aboluta vacuidad. Con ínfulas de trascender a través de la cotidianeidad a partir de escenas ridículas y caprichosas, la película se desmorona y se fragmenta hasta llenar de desinterés absoluto su historia. Nada brilla más allá del hermoso paisaje, las frases filosóficas y pretenciosas, encajadas con calzador y prepotencia producen más lástima e indignación que risa, los actores no profesionales deambulan, el guión no es que deje espacios para que el espectador lo complete, es que el espectador lo tiene que llenar de principio a fin porque es una absoluta estupidez que al director se le escapa de las manos por su endiosamiento intelectual. No basta con una buena idea y con artistas de la talla de Barceló para salvar el ridículo. No soy sospechosos de no comulgar con el cine contemplativo o con el cine experimental, pero éste debe dar algo a cambio. Destruír el cine para no construir nada no sirve. Esta película no es para inteligentes, sino para gente con ansias de inteligencia, y las ansias son muy malas compañeras. Lacuesta, que anteriormente había hecho películas notables, no es Erice, ni Guerín, ni Jordà y debería jugar en su liga y asentar su talento (que lo tiene) antes de jugar a ser el director supremo que no es y que lo convierte en soberbio, pedante y totalmente fallido.


Resto de estrenos del viernes 23 de septiembre del 2011

             


Parece interesante la película de animación infantil francesa Kerity, la casa de los cuentos, con un argumento que recuerda a La historia interminable y no llama mucho la atención  ningún otro de los cuatro estrenos. Éstos son:
Con derecho a roce, una comedia romántica con Mila Kunis y Justin Timberlake, la francesa Las oficinas de Dios, mezcla de documental y ficción en la que cinco mujeres se convierten en apoyo y guía para los jóvenes que acuden a un centro de planificación familiar, la cinta infantil vasca Los castigadores, que da un miedo que ni os cuento y la animación mexicana Otra película de huevos y pollos, que no se le queda muy atrás.

La semana próxima la penúltima vencedora de Venecia que por fin se estrena, Somewhere de Sofia Coppola.  

viernes, 23 de septiembre de 2011

Programación de Sitges 2011 completa

Pues ya tenemos completa la programación del festival de Sitges que se inicia el jueves 6. Como ya habíamos ido confirmando gracias a diversas fuentes películas muy interesantes que aún no estaban confirmadas oficialmente, poco podemos añadir a este post. Es la hora de que cada uno se mire la programación en busca de perlas escondidas. Cuando haya hecho yo el repaso completo ya haré un post final de recomendaciones. Mientras tanto os remito a la web del festival: http://sitgesfilmfestival.com/ y sí que os avanzo una de las noticias que se han sabido hoy. El festival clausarará con la precuela de "The Thing" el gran clásico y peliculón de Carpenter. Esperemos que al menos le llegue a la suela de los zapatos. Este es el trailer.


Empieza la cuenta atrás. Como sabréis, en este blog amamos el Festival de Sitges y haremos crónicas diarias una vez empiece. Estad atentos los interesados a próximos posts.