miércoles, 30 de noviembre de 2016

Crónica del Festival de Sitges. Parte 2. Asia.

Mucha producción asiática, como siempre, en Sitges 2016. De las muchas películas que pude ver en esta edición, 12 eran asiáticas. A continuación mis opiniones.

El extraño es la nueva película de Na Hong-jin tras la notable The chaser y la irregular The Yellow Sea. Y sin ninguna duda éste es su mejor trabajo. Nos encontramos ante un thriller con un inicio 100% coreano que nos recuerda a la excelente Memories of Murder. Un pequeño pueblo, un policía cobarde, unos crímenes atroces y un sospechoso misterioso envuelto en un halo sobrenatural. Todo excesivo, muy cuidado estéticamente, intenso, según los cánones. Pero el elemento sobrenatural se desata y lo que parecía un thriller contundente muta en película de terror con espíritus, demonios, fantasmas y supersticiones arraigadas. Y la religión. Una locura tan intensa, adictiva y juguetona como recargada, tanto en su guión como en su presentación. 

The Handmaiden es la nueva película de uno de los mejores directores coreanos de los últimos años, Park Chan-wook. Y vuelve a como siempre, a lo grande. Un cuento juguetón contado desde tres perspectivas que funciona como puzzle para un espectador que abrumado por su elegancia visual, por su dominio de los espacios, por su grandilocuencia, no puede apartar la vista de la pantalla. Pero además está la historia, erótica, sensual y finalmente sexual. Un juego de espejos sobre las perversiones en que los protagonistas necesitan del relato erótico y de lo explícito tanto como los espectadores. Un juguete exquisito, con mala baba, con diferentes niveles de lectura. Pero sobre todo la película de alguien que hace lo que le da gana y que siempre juega con el espectador y con sus historias, rocambolescas, pasadas de vueltas. 

Three es el último trabajo del reputado director Johnnie To, un thriller contenido y minimalista que ocurre en un hospital. Varios personajes se dan cita en él, incluidos un delincuente herido y el policía que ansía detenerlo. El tercer papel clave lo tiene una enfermera que simpatiza con el delincuente, en parte porque es una profesional que entiende que en su trabajo no debe discriminar en el trato a las personas por su bondad o maldad. Junto a estos personajes otros tantos, ingresados, todos con sus historias, sus dramas, sus anhelos. Entre historia e historia, esta película coral va dejando espacios para generar la tensión del thriller. Una tensión que surge de las miradas, de los espacios, de lo que suponemos que se avecina. De la calma tensa. Y finalmente, cuando todo se desata, To se exhibe con una particular y extrañísima escena de acción en plano secuencia y con otra final tan excesivo que parece caricaturesca. Una diversión total.  

The mermaid es la película china más taquillera en la historia de su país. Dirigida por Stephen Chow, se enmarca dentro de la comedia romántica y fantástica. Pero a diferencia de lo que por ejemplo ocurriría en Hollywood con una cinta comercial de este tipo, The mermaid está cargada de gags tan inclasificables y delirantes que todo el conjunto resulta de un surrealismo encantador. Todo cabe en la película, la comedia absurda, las escenas de acción, la historia romántica, el ecologismo, los gags alargados, la mala mala, el elemento fantástico. El conjunto tan comercial y al tiempo tan especial le otorgan a la cinta una simpatía absoluta. Una pequeña delicia. 

En Your Name, la nueva película del muy notable Makoto Shinkai encontramos algunas de las constantes de su cine. Ese romanticismo teen exacerbado, ese componente fantástico y cósmico que atraviesa el relato, ese gusto cromático por los cielos y esos espacios dibujados con mimo y luz prodigiosa. Quizás estéticamente no esté tan lograda como alguna de sus anteriores producciones, pero además, pese a ser una película muy recomendable, la magia solo aparece a veces, elevando el relato al infinito, al cosmos, a la excitación surgida de una idea argumental y una resolución estética que comulga, casi en lo fantástico, casi en el no espacio. Pero solo ocurre a veces. El resto, la gran mayoría del metraje, solo bien.   

Train to Busan, exitazo de público en Corea es una película divertida y particular. Divertida por su planificación de escenas de zombies, excesivas, coreografiadas a la perfección, tensa e intensas. Particular porque une esta película de zombies sanguinaria y brutal con un melodrama lacrimógeno familiar difícil de creer. Es llevar los zombies al pop más total. En mi caso me encanta el terror, detesto lo lacrimógeno, aunque en esta película es tan exagerado que casi me lo tomo a pitorreo. Una película entretenida, que viniendo del director del que viene, tremendista y sensacionalista sin mesura, no es poco. Y el público a respondido, tanto en su país, como ahora ya, en el resto del mundo. Un pepinazo, vamos.

The Age of Shadows es la nueva y esperada película de Kim Jee-won, autor de títulos tan interesantes como Encontré al diablo, El bueno, el feo y el raro; A Bittersweet Life o Dos Hermanas. Larguísimo thriller de espías con una ambientación y dirección sumamente elegantes y un par de escenas de acción fantásticas, pero que tiene como handicap un ritmo muy irregular, con altibajos obvios y una trama difícil de seguir, de las que arriesgan con que el espectador se pierda y se desconecte a los varios minutos de su inicio. Interesante, demostrando el enorme talento de su director, pudo ser mejor.

A Dragon Arrives! es la película iraní que aporta ese grado (siempre polémico en Sitges) de concienzudo y elitista cine de autor. Yo no solo simpatizo con este tipo de cine, además, me encanta que este tipo de películas se incluyan en Sitges, pese a quien pese (que suelen ser los intolerantes). Pero en este caso la película, que mezcla géneros, texturas, tiempos, documental y ficción, que es visualmente gratificante y por un tiempo, intelectualmente estimulante, acaba por alargarse en un tercer acto que desmorona parte de los que se había logrado hasta entonces. Y termina de forma algo repetitiva, soporífera y más que caprichosa (que lo es toda) sin saber jugar finalmente las bazas asentadas hasta más allá de media película, a veces fascinantes. Una pena.

Shin Godzilla es la película que intenta relatar de forma realista la llegada del monstruo a Japón. Políticos, medios de comunicación y personas asumen poco a poco lo que está ocurriendo e intentan encontrar un camino para librarse de la bestia. En su mayor metraje destaca la discusión política y de los altos estamentos sobre como encarar la crisis. No soy nada seguidor de los Kaiju Eiga, pero los prefiero mil veces, con su aire entre cutre y pop que esta sosez de diálogos interminables. Para realismo una de la Italia de post-guerra. Si viene Godzilla que sea para divertirnos y no para dar la vara con estrategias inacabables, pese a su contenido crítico. Mal.

Creepy es la nueva y muy esperada película (a partir de entusiastas críticas tras su pase por festivales previos) del director japonés Kiyoshi Kurosawa. Un thriller enfermizo y extraño que se asemeja a su cine de décadas pasadas y que tras un inicio realmente interesante se pierde en un guión a veces repetitivo y a veces absurdo que en su tramo final hace que hayas perdido totalmente el interés por la trama, por quien es el asesino y por la extraña y delirante historia que se nos está contando. Y ese minimalismo que fue el toque Kurosawa hace unos años aparece demasiado poco. Decepción.

Sadako vs Kayako es obviamente una mezcla de dos de los últimos mitos del cine de terror japonés, la chica de The Ring y el niño de La maldición. En sus primeros minutos la película parece tomarse a cachondeo, como a estas alturas los fans esperan (nadie cree ya que pueda dar miedo) y hay un par de momentos divertidos que prometen. n espejismo. La cinta se toma en serio y naufraga en estereotipos sin linea argumental, en un guión catastrófico y falta de tensión y de gracia. Un proyecto que parece hecho de cara a la taquilla, sin ningún interés ni talento.

Antiporno es la peor versión de Sion Sono, capaz de lo peor y a veces, de cosas interesantes. Su encumbramiento me parece a todas luces excesivo. En esta algunas tipas chillonas y en pelotas se tiran toda la película defendiendo un opinable discurso feminista a mayor gloria de unas coloristas imágenes que tiene su gracia, pero que por sí solas no hacen que la película cobre interés. Repetitiva hasta la extenuación provocando que su (por suerte) muy corta duración parezca infinita, Antiporno es un desastre, que a decir verdad algunos (pocos, éso sí) defendieron y de la que yo recomendaría huir. 

1 comentario:

  1. EXCELENTES RECOMENDACIONES..que nunca llegarán por estos lares latinoamericanos, pero la de Park Wook y otros representantes, anotadas para ver , un saludo

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