miércoles, 5 de agosto de 2015

Cine de terror mudo (1895-1929): 12 propuestas


El propósito de hoy es hablar de cine de terror pretérito, es decir, de aquel rodado entre los orígenes del cine y el 1929, que podríamos englobar poco más o menos dentro de la etapa muda del cine. 
Buscando listados por internet de esta época me he dado cuenta de que los mismos brillan por su ausencia. Los años 30 son otra cosa y ya podemos encontrar varios blogs y revistas digitales que le dedican apartados al cine de terror de estos años. Pero el terror mudo está muy poco tratado por estas lares y mi intención es, con un personal top-12, aportar mi pequeño granito de arena para llenar este hueco.
Lo primero que caber decir es que salvo contadísimas excepciones, el género de terror en los primeros años del cinematógrafo es un género que probablemente no se concibe como tal y que por lo tanto, visto desde los ojos viciados de hoy día, a veces cuesta delimitarlo. Además de nuestra perdida de la inocencia las fronteras genéricas en estos primeros films son muy tenues y se suele mezclar ciertos aspectos terroríficos con otros que nos acercan al drama o incluso a la comedia. A la hora de elaborar esta lista me he basado en mi absoluta subjetividad y he descartado películas que me cuesta ver como cintas de terror incluyendo otras que quizás os cueste ver a vosotros, pero como toda lista es opinable y solo pretende ser un primer paso para que quien quiera profundizar más en el cine de terror de estos años.
Cabe decir que en estos primeros años se suele considerar que el expresionismo alemán contiene algunas de las características que luego desembocarían en el cine de terror que conocemos. En algunos casos incluiré cintas expresionistas por parecerme cercanas a este terror citado y en otros (Fausto y todas sus versiones y variantes, El Golem, Waxwords, etc...) no lo haré pues me cuesta ver en ellas más allá de ciertas estéticas una relación demasiado directa con el terror. También he obviado algunas otras películas porque no me gustan (caso de Las manos de Orlac, por ejemplo) o porque pese a sus títulos no tienen ningún elemento que yo pueda considerar que las acerca al género de terror (como Genuine: A tale of vampire o Los ojos de la momia, así como los títulos de Méliès o Segundo de Chomón) Pero conste que cada uno lo verá a su manera. Sin más, mi top-12 de cine de terror desde los orígenes del cine hasta 1929 en orden ascendente. Espero continuar algún día con estas listas.


12- Frankenstein (1910) de J. Searle Dawley

Breve apunte: Varios cortos mudos, la mayoría de Mèliés o Segundo de Chomón incluyen personajes cercanos al terror pero su tratamiento es más bien cómico. Sin embargo, este Frankenstein de uno de los discípulos de Edison sí tiene la intención de inquietar y es sin duda una muestra de lo que podemos considerar el cine de terror más pretérito. La muy libre y muy breve adaptación de la obra de Mary Shelley contiene un monstruo y algunas escenas, como la de su aparición, que debieron resultar inquietantes para la época.

Lo mejor: El deseo de inquietar, las apariciones del monstruo.

Lo peor: Que hoy pueda provocar más risa que miedo y sin duda, ese final tan de la época que visto ahora da vergüenza ajena.


Podéis ver la película completa en Youtube con subtítulos en español.







11- L'inferno (1911) de Giuseppe de Liguoro, Francesco Bertolini, Adolfo Padovan

Breve apunte: Es cierto que este Infierno basado muy libremente en la Divina Comedia y con un pie en el surrealismo está muy alejado de lo que hoy día podríamos considerar una cinta de terror pero las trabajadas secuencias del infierno no pretenden otra cosa que provocar pavor en el espectador. Pavor al infierno. Y quizás para una persona creyente de la época nada más terrorífico que esta aproximación a visualizar por primera vez en cine lo que hasta entonces había imaginado y solo había sido mostrado o descrito por otras disciplinas artísticas.

Lo mejor: Varias secuencias muy inquietantes y curradas para la época, como la de los cuerpos enterrados de los que solo vemos la cabeza.

Lo peor: Sus decorados, obviamente hoy son de cartón piedra y se ve más como curiosidad que otra cosa. 



Se puede ver en Youtube con intertítulos en inglés y calidad justita. Está editada en dvd y también se puede descargar por la red fácilmente con subtítulos en español.




10- La chute de la maison Usher (La caída de la casa Usher) (1928) de Jean Epstein

Breve apunte: La adaptación del famosos cuento de Edgar Allan Poe (hay un cortometraje anterior absolutamente surrealista y muy alejado del terror) prueba de emular algunos de los rasgos góticos, decadentes pero poéticos del relato. Al relato le cuesta arrancar y funcionar en el arte narrativo del cine porque en sí las imágenes tampoco logran llenar la pantalla. Pero es un buen intento y tiene un gran momento de aparición bastante terrorífico.

Lo mejor: El citado momento fantasmal y el ambiente gótico en general

Lo peor: Complicada de adaptar en imágenes, la película se resiente y en algunos fragmentos resulta tediosa. 





En este caso está por Youtube con subtítulos en francés. Pero como la anterior es fácilmente descargable por la red y hay subtítulos en español.





9-The penalty (El hombre sin piernas) (1920) de Wallace Worsley

Breve apunte: Drama, cine de gangsters e historia de amor se unen en esta cinta en que el terror viene dado por la inquietante interpretación de Lon Chaney buscando venganza y por esa brutal representación del tullido. Multigenérica y amena solo se pierde en ciertas incongruencias de guión pero se disfruta mucho. Se puede considerar de terror muy por la tangente hoy en día. Pero ubicados a inicios de los 20 seguro que lo era. Mantiene cierto rollo inquietante.

Lo mejor: Lon Chaney, brutal y la sorprendente verosimilitud de su estado sin piernas

Lo peor: El guión a veces se lía en exceso. Y la moralina final, claro.






Os dejo uyna excelente versión en HD del Youtube, con intertítulos en inglés, pero vamos, muy fáciles incluso para los que no dominamos mucho. Y si no ya sabéis, la bendita red...





8- Garras humanas (The unknown) (1927) de Tod Browning

Breve apunte: Tod Browning, que sería el director de cine de terror más importante en los años 30 junto a James Whale, realiza con The Unknown su primera gran película (la anterior, la mítica y desaparecida London after midnight no podemos valorarla). Más que terror se trata de un cuento muy cruel, una historia de amor y dolor terrible en el entorno del circo donde de nuevo, el punto inquietante lo pone un siempre terrorífico (y en este caso tierno) Lon Chaney.

Lo mejor: Sin duda las caras de Lon Chaney, un auténtico recital. Pero también esa escena de cuchillos dejando en ropa interior a una sexy Joan Crawford en una secuencia muy atrevida o la tensión que se logra en esa escena final con los caballos. Mención aparte los enormes escenarios de la nefasta operación a la que se va someter nuestro protagonista.

Lo peor: Un final repentino con moraleja. Que sabe a poco.

En este caso no la he localizado para visionarla online, pero la podéis encontrar sin problemas por la red, subtítulos incluidos. Os dejo un excepcional fragmento, para que veáis lo que hace el bueno de Lon Chaney con su rostro...




7- Dr. Jekyll and Mr. Hyde (El hombre y la bestia) (1920) de JohnS. Robertson

Breve apunte: Prematura versión del tan aprovechado por el cine relato del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Una historia de poder, de amor y pasión pero también que deja al descubierto los instintos más primitivos del hombre. Sin llegar a los niveles de atrevimiento de su posterior versión en los 30 la película ya plantea sin deamasiado pudor esa creciente ansia sexual del protagonista que termina por perderle.

Lo mejor: Este atrevimiento a incluir componentes sexuales en la trama. La actuación de John Barrymore. Esa transformación que hoy vemos tan arcaica pero que está cargada de encanto.

Lo peor: Es muy irregular y no puede prescindir de la moralina tan habitual en aquella época. Tiene minutos muertos.




La podemos ver en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/dr-jekyll-y-mr-hyde

Os dejo la transformación...





6- Suspense (1913) de Phillips Smalley, Lois Weber

Breve apunte: Muy sorprendente este cortometraje de apenas 10 minutos co-dirigido por una mujer por varios motivos. En primer lugar por sus planos arriesgados y vanguardistas (pantalla partida en 3, retrovisor, ladrón visto desde arriba...). En segundo lugar por mostrar una situación terrorífica que después se mostrará en cintas de terror hacia la saciedad: la mujer que se queda sola en casa y es amenazada por alguien que logra colarse dentro. Es obvio que la intención de la película se aleja del terror como lo conocemos hoy en día, pero es más aproximada al género que muchas de las así consideradas con posterioridad. Y muy desconocida. Descubrirla.

Lo mejor: Sus planos experimentales, arriesgados, vanguardistas y a veces imposibles que la acercan al onirismo.

Lo peor: Su inocencia. 




Aquí no hay más texto que una breve carta en inglés. No os la perdáis.




5-The cat and the canary (El legado tenebroso) (1927) de Paul Leni

Breve apunte: Una historia en donde se juntan mansiones encantadas, fantasmas, locos fugados del manicomio y un testamento que puede hacer de cualquiera de sus posibles receptores un potencial asesino es sin duda digno de figurar en un lugar de honor en esta lista debido a la vigencia de los muchos temas que trata y por lo que intuyo ha influenciado a posteriores películas que se han ido influenciando respectivamente hasta nuestros días.

Lo mejor: Sin duda esa casa encantada con múltiples escondrijos y esa mano terrorífica atacando a sus ocupantes.

Lo peor: El conjunto respira mucha irregularidad y a veces parece no saber muy bien a dónde ir. Además hoy en día su previsibilidad es obvia. 




La podéis encontrar en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-legado-tenebroso .
Os dejo una secuencia.






4- Häxan: la brujería a través de los tiempos (1922) de Benjamin Christensen

Breve apunte: Para todos aquellos que penséis que esos híbridos entre documental y ficción tan de moda hoy en día son un fenómeno reciente echar una mirada a esta cinta danesa de hace 92 años. De rotunda modernidad, mezcla documental didáctico con documental ficcionado y nos habla de la "brujería" y de sus consecuencias en distintas épocas. Tampoco faltan culto a demonios, iglesia, locuras y patologías varias, instrumentos de tortura incluidos. Una extraordinaria rareza.

Lo mejor: Su plasmación del imaginario telúrico con demonios y brujas usando sobreimpresiones, animaciones y extraordinario maquillaje.Los episodios 3 y 4, estremecedores, donde vemos el modo de actuar de la Inquisición y que nos tememos se parecía mucho a lo mostrado.

Lo peor: Pierde bastante interés en sus últimos capítulos

Se puede ver en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/haxan
Os dejo el trailer.





3- The phantom of the opera (El fantasma de la ópera) (1925) de Rupert Julian

Breve apunte: La primera versión que conocemos del famoso fantasma tiene muchos aciertos y quizás es una de las primeras películas que podemos considerar de terror puro de la historia del cine. Un loco deformado que secuestra a una chica a las catacumbas de la ópera y que quiere forzarla a que le ame y un final que seguro después influenció a Frankenstein años después.

Lo mejor: Esas trampillas, pasadizos secretos, cristales con un mundo detrás que llenan las catacumbas de la ópera. El juego de luces y sombras de la película y por supuesto, una vez más, el omnipresente y magnífico Lon Chaney. El momento en que se descubre su cara...

Lo peor: Cierto exceso amoroso melodramático, muy de aquella época, así como también el típico humor de contrapunto que hoy en día casi nunca resulta. 




También esta en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-fantasma-de-la-opera-1925
Os dejo la escena en que se le ve a cara a Lon Chaney...




2- El gabinete del doctor Caligari (1920) de Robert Wiene

Breve apunte: La más radical muestra de ese movimiento que empezaría a conocerse como expresionismo alemán, El gabinete del doctor Caligari es una película única que más allá de su estética se adelanta a su tiempo componiendo una historia en la que el plano real y el de la locura se solapan y se retroalimentan. Su influencia seguirá hasta nuestros días con muchísimo cine incluido Lynch o Shutter Island de Scorsese.

Lo mejor: Sus escenarios cartón piedra alucinógenos e irreales, el onirismo de la feria, el fascinante manicomio lleno de locos  y obviamente el secuestro por los tejados

Lo peor: Muy poca cosa, pero diremos el hecho implícito del expresionismo, con sus exageraciones interpretativas que puedan echar a alguno para atrás o un pequeño bajón climático en el segundo tercio de la cinta.



También en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-gabinete-del-doctor-caligari
Os dejo un trailer.




1- Nosferatu (1922) de F.W.Murnau

Breve apunte: Una de la varias obras maestras de F.W.Murnau, adaptación encubierta del Drácula de Bram Stoker que después le traería al director problemas por no haber comprado los derechos del libro. Obra clave del expresionismo alemán y relato fiel en esencia, sobre todo de la primera parte de la novela, la cinta de Murnau se puede considerar uno de las únicas películas de terror puro de la etapa del cine mudo.

Lo mejor: La terrorífica interpretación y caracterización de Max Schreck animalizando al vampiro de forma magistral. Las escenas del barco, con Nosferatu levantándose o en la cubierta. Nosferatu succionando largo rato, de forma terrorífica, el cuello de la chica. La ambientación. La vaporosidad. La irrealidad onírica. Como logra capturar la esencia del terror.

Lo peor: Quizás decae un poco en la primera parte del quinto acto, con el tema peste. Y ese Nosferatu andando a la luz del So, ¿es un demérito, un fallo o hay algo más? Un demérito que tiene el encanto de llenar páginas y páginas de críticas, opiniones e interpretaciones.

Obviamente, también en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/nosferatu
Hay un trailer fantástico...

















Y como bonus, si queréis ver algunas de las primeras imágenes de monstruos del cine, os dejo un vídeo compendio, con escenas de películas que van del 1896 al 1910 (excepto Frankenstein no hay ninguna en la lista), que vistas así y con música tienen su rollo terror pero vistas en su conjunto poquito. En cualquier caso la primera semilla del cine de terror, sin ninguna duda está en estas películas pioneras. 



miércoles, 22 de julio de 2015

Películas de otros blogs: Las diez de Jona Tiba de Slacker/ Sónicos

Sexta entrada que dedico a esta sección de "películas de otros blogs" (para ver las otras cinco mirad en las etiquetas), una sección que realizo con el cariño especial que los blogs de los que hablo merecen. En esta ocasión voy a hacer casi una maratón. Voy a hablar de diez películas que corresponden a dos blogs de una misma persona que suele recomendar tantas películas apetecibles, que aunque parezca lo contrario, elegir solo diez ha sido un problema de síntesis y descartes. Pero vayamos al grano.

Hablar de Jona Tiba, antes conocido como Yosónico (un poco en plan Prince), no es tarea fácil. Como tampoco lo es hablar de sus blogs. Si alguien hace el esfuerzo de mirar en mi barra lateral de blogs que sigo verá que hay hasta cuatro blogs que le pertenecen. Dos de ellos son de fotos: Helmut, de fotografía general y Lente rasgado de fotografía asiática. Tanto los fotógrafos elegidos como la composición que Jona hace con sus fotos es siempre excelente. Podemos encontrar de todo, pero es obvio que suele haber un patrón. Abundan las fotos sensuales, otras veces algo enfermizas y decadentes, en ocasiones ambas cosas a la vez, a veces hay humor, otras poesía, siempre belleza o fealdad bien resuelta. Sus blogs de foto son un vicio. Os lo aseguro.
Pero en este blog casi siempre hablamos de cine, así que los blogs de Jona Tiba que más os pueden interesar son los de cine. Su Sónicos está ya fuera de servicio. Parece ser que ocupó el espacio total que blogger ofrece. Sin embargo de la participación desinteresada y brillante que Sónicos prestó en junio a mi festival de cine asiático surgió una lista propuesta por Yosónico de películas asiáticas (aquí) de las que he elegido cinco para comentar hoy. Las otras cinco propuestas son de su nuevo blog Slacker, la evolución de aquél otro. Sónicos y Slacker son blogs de opinión, en que Jona Tiba nos brinda breves y desenfadadas críticas acompañadas claro, de una selección de fotogramas muy cuidada, que en su último blog es casi minimalista. Con una ligereza buscada por su autor que se combina a veces con reflexiones repentinamente profundas, referencias sexuales, humor y cierto tono desafiante, todo ello muy breve, las críticas de Jona son sencillas y directas. Y yo soy muy fan. Luego la selección de películas es muy anárquica y ecléctica, pero suelen ser de bastante nivel. Hay una cierta tendencia al cine asiático y al cine de temática gay, pero cualquier película puede ser analizada en Slacker. Dentro de la anarquía que se me antoja hay en la cabeza de Jona (una impresión mía, sino que el autor lo desmienta) sus blogs están siempre organizados con precisión, son estéticamente impecables y cualquier detalle está cuidado con mimo. El resultado salta a la vista.
Pues nada más, podría seguir elogiando el blog Slacker y los otros de Jona muchas lineas más, pero perdería vuestra atención, cosa que no deseo.
Pasamos a comentar las diez películas que he elegido de todas las comentadas por Jona Tiba en ambos blogs. Como sus críticas son breves intentaré hacer las mías algo breves también, aunque mi capacidad de síntesis no es tanta. Copiaré en este caso su sistema de puntuación, que será de 0 a 10 incluso con ese medio punto decimal que por contraposición con mis poco agradecidas estrellas me ha encantado usar. Veréis que la media es muy alta. Y en algún momento intentaré homenajear su estilo, aunque estoy condenado al fracaso.
Y seguid disfrutando o empezad a hacerlo de Slacker, Helmut y Lente rasgado. O recuperar Sónicos. Merece la pena.

Las películas van ordenadas, como siempre, de la que más a la que menos me ha gustado. Empecemos.


Hacía mucho que sabía que tenía que ver Onibaba. Era consciente que salía en todas las antologías de cine japonés, también  en mi libro "1001 películas que hay que ver antes de morir", e incluso aparecía en algunas antologías de cine de terror, pese a que siempre aclarando que no era realmente una cinta de terror. Además otros colegas blogueros también la habían recomendado.

Así que al ver la cinta entre las recomendaciones asiáticas de Sónicos (aquí la ficha anterior de la película) no dudé en elegirla como uno de mis visionados preferentes. Y suerte que no dejé pasar más tiempo.

Onibaba, cinta japonesa del año 1964, es una de las primeras cintas (y la más prestigiosa) del importante realizador Kaneto Shindo. Es una película única y realmente especial que ocurre casi por completo en un espacio pequeño de terreno y en cuatro o cinco localizaciones y en la que aparecen muy pocos personajes, siendo tres los verdaderamente protagonistas. La cinta es de una belleza visual aplastante. Su oscuro blanco y negro, el sudor que gotea de los protagonistas agobiados por el calor, el cañaveral agitado por el viento, las caras rotundas en primer plano, la lluvia torrencial, el sexo animal, la máscara del diablo, el hoyo, los asesinatos, la tensión hija-nuera, el pantano, la choza, el final abrupto... Todo suma para dotar a la película de un extraño ambiente enrarecido, onírico, estimulante. La cinta se torna una experiencia sensual, sensorial, visual y tiene algunos planos y algunos fragmentos difíciles de olvidar. Parece ser que el final alude a las víctimas desfiguradas de la bomba atómica. Una pesadilla real incrustada en el mundo de pesadilla inventado por su autor, el micromundo de opresión y animalidad que queda tras la guerra. Un micromundo del que no se puede salir, que tiende a la repetición, al bucle y que nos fascina al tiempo que nos aterroriza. Una gran película. Nota:9/10


Blind beast la descubrí en la lista de recomendaciones asiáticas aludida de Sónicos, pero había sido reseñada con anterioridad aquí. Enseguida me llamó la atención ese cartel y esa breve sinopsis que aludía a su impactante final.

Blind beast es una película del año 1969 del director Yasuzo Masumura, del que no había visto nada y ni tan solo conocía, y al que Yosónico incluyó en su lista de recomendaciones no solo con esta peli, sino también con Red Angel. Luego he investigado y parece que el director nipón es uno de los más importantes, desconocidos y prolíficos del cine de posguerra nipón. Os enlazo la ficha de Allzine por si queréis saber más sobre él o ejecutar alguna de las descargas de sus películas disponibles.

Cuando empecé a elegir películas de Jona alterné algunas de esas películas que hacía tiempo que quería ver y que hacían de este post y esta ocasión el momento ideal para verlas y otras que no conocía de nada y que elegí para ver si me abrían nuevas vías. La esperanza que tenía era encontrarme una cinta como Blind Beast. No solo me ha encantado sino que voy a ver más de este director. La película es una bizarrada sensacional, cargada de momentos delirantes, de un ambiente claustrofóbico y malsano, de un guión imposible de preveer porque se reinventa un par de veces durante el film, cargado de erotismo, de sensualidad, de originalidad, de un soterrado humor y de un par de interpretaciones tan excesivas como memorables. Además, como dice Jona, no solo su final sino que su último tercio es brutal y se hace difícil de olvidar. Todo ello rodado con mucho descaro y un cierto regusto underground a serie entre B y Z. Seguro que Tarantino es fan. Y no tengo ni idea, pero juraría que Almodóvar la ha visto y le ha influenciado. Una joya. Y su actriz Mako Midori, me puso un montón... Nota:8/10



En su blog Slacker, una de las primeras cosas que hizo Jona fue una retrospectiva completa de Tsai Ming-liang. Yo he visto una buena parte de la filmografía del director taiwanés, aunque en los últimos tiempos y debido a que sus últimas obras me estaban gustando menos que las anteriores, lo tenía un poco olvidado. Sin embargo es uno de mis directores favoritos y muestra de ello es que entró en mi reciente Top-60 de directores. La película elegida de esa retrospectiva fue Vive l'amour. Jona le dedicó la reseña aquí.

Vive l'amour es la segunda película de Tsai Ming-liang y una de sus cintas más prestigiosas y hacía mucho que la tenía por casa para verla. Tras su visionado diré que merece entrar en el grupo de películas del director que más me gustan como El sabor e la sandía, ¿Qué hora es? o The Hole (para mí la mejor y de bastante de su realizador).

Para los que conocemos ese estilo minimalista, contemplativo y pausado de Tsai Ming-Liang, Vive l'amour es un film muy rápidamente reconocible como parte de su universo. Nos narra la historia de tres personajes que sobreviven en una ciudad fría y ajena a ellos y que aunque comparten espacios y en algunos casos camas, no son capaces de compartir sentimientos. Así pues la temática de la película, como siempre en el director taiwanés, es la soledad más profunda e irreparable, parte de nuestro ser, de nuestra existencia. Esa soledad existencial está construida a partir de silencios, de largos planos en que casi no ocurre nada, en que importa el mínimo detalle y en que vamos entrando poco a poco en su universo, de gestos mínimos, de tristeza, de sensualidad casi espiritual, de personajes que parecen fantasmas en una ciudad que sienten ajena (Tsai Ming-liang es taiwanés de adopción y quizás éso es fundamental en su cine). En definitiva cine para minorías, lento, difícil, pero que va calando irremediablemente. Nota:8/10



De Living in oblivion, Jona habla en su blog Slacker (reseña). Desde  el principio dudé si había visto aquella película de Tom DiCillo. Me sonaba haberlo hecho pero no estaba seguro. Luego me di cuenta de que sí la vi, incluso recordé haberlo hecho una vez que la pasaron por el Canal plus, pero el título en español Vivir Rodando me había confundido. De todas maneras, como no recordaba casi nada de la película me animé a volverla a ver tras leer la nota de Jona. Y la verdad es que mereció la pena.

La película Living in oblivion (Vivir rodando) es del año1995 y sino recuerdo mal decidí verla en su momento porque DiCillo había sido director de fotografía de Jim Jarmusch, del que por aquellas épocas era muy fan (y lo sigo siendo, pero sin la fiebre de entonces, en que lo descubría) y parecía seguir sus mismos pasos independientes e interesantes. Con el tiempo demostró estar muy lejos de su amigo y maestro, pero sin embargo Living in oblivion es una película realmente destacable (de lo que he visto, lo mejor de su filmografía).

Pues bien, Vivir rodando, la segunda película de Tom DiCillo es una divertida y certera mirada a un rodaje de una película independiente. Compuesta a través de tres bucles (donde el factor sueños es lo que menos me agrada de la cinta) el director se detiene en la locura de un rodaje con pocos medios, ya que los problemas técnicos son constantes. Además, el director debe lidiar con los egos y las problemáticas vidas de sus actores y su equipo hasta donde su control es capaz de abarcar. Podemos sentir como pocas veces la locura y el delirio de personas frágiles que se dedican a ésto de crear. Además cuenta con algunas escenas sensacionales, como dos de las resoluciones (Buscemi interpretando en su vida real lo que pretendía incluir en su película y la delirante actuación de la madre) que se me antojan sublimes. Sin duda una película fresca, sincera y muy reivindicable, un claro ejemplo del cine independiente de verdad y con talento. Y con un Steve Buscemi y una Catherine Keener ( no sé que tiene esta mujer, que me vuelve loco) fabulosos.Nota:7'5/10


Escogí Motel Cactus a partir de la listas de recomendaciones asiáticas de Jona. Pero él ya le había dedicado una ficha anteriormente. Me llamó mucho la atención el cartel y claro, que la fotografía fuese del gran Christopher Doyle.

Se trata de una desconocida película del año 1997, ópera prima de Park-Ki Yong (que tan solo realizó otro largo más en 2002) y que pese a que Jona dice que fue la fuente de entrada del moderno cine coreano en Occidente, yo no conocía de nada. Tampoco tiene grandes notas ni críticas en las webs que he mirado. Sin embargo, aunque no me parece una gran película, me uno a la reivindicación.

Se trata de cuatro historias sin ningún nexo de unión que ocurren en una habitación de hotel, que da nombre a la película. No sabemos nada de las parejas que encontramos allí. Tras la historia tampoco sabemos demasiado. Cuatro rasgos de lo que puede ser su relación. La película es esencialmente destacable por su estética, una vez más la fotografía de Christopher Doyle es sublime, y por cierto halo poético y existencial, a la vez que sensual, que se va desprendiendo de la misma durante su metraje. Las historias fluyen, esquivas a la coherencia argumental, deslabazadas y en mi caso, me costó un poco encontrarle el punto a la película. Pero terminó por fascinarme en algunas de sus partes y a dejarme un grato sabor de boca general. Quizás el problema es que una primera historia aceptable da paso a una segunda (con filmación de peli amateur de por medio) que es de largo la peor de la película. Así que uno sufre un poco de bajón. Pero luego se suceden dos historias en claro tono ascendente y la película termina realmente muy arriba con la hermosa historia de un ex-matrimonio que vuelve a reunirse tras años sin verse y que además de su estética logra emocionar en sus silencios, en sus tiempos muertos, en su verdad. Uno termina con ganas de más, pero la película ya ha acabado.
Un film muy especial, de ésos de cogerle el ritmo y dejarse llevar, pero que finalmente te atrapa y termina por fascinarte. Nota:7'5/10


Escogí Swimming Pool tras ver la reseña que Jona le dedicó en Slacker. Había visto algunas películas de François Ozon y la última, Dans la maison, me pareció una de las mejores del año pasado, así que profundizar en la filmografía del director galo me apetecía mucho.

Swimming pool, del año 2003, es el octavo largometraje del prolífico director (con En la casa ya suma quince películas en dieciocho años de carrera) y de alguna manera, ya trata los temas que posteriormente analizaría de nuevo desde la madurez de En la casa.

Y es que Swimming pool es un thriller construido a partir de las interferencias que hay entre realidad y ficción en el proceso de creación, ¿os suena? Si en Dans la maison opta por acometer la idea desde un guión sobrio y desde una perspectiva más intelectual en Swimming pool todo es mucho más salvaje, menos perfecto y mucho más sensual. He visto a Ludivine Sagnier en otras películas, pero jamás me ha parecido tan sexy como aquí, rotunda en su generosas escenas de desnudos. Algunas noches aún se me aparece... La película empieza de forma algo indecisa pero pronto te engancha en la maraña que se teje entre una escritora que intenta escribir en la casa paradisiaca de su editor (Charlotte Rampling) y la relación que entabla con la sensual, despreocupada y adicta al sexo hija del editor, que decide pasar unos días en la casa (la citada Sagnier). La trama se complica y la película te logra enganchar en su sensualidad, en su inquietante argumento cargado de onirismo, en esa mezcla de lo que suponemos es historia real y licencia literaria sobre la realidad. El problema es el final. Es de esos finales facilones que se cargan todo lo alambricado de la historia sin estar para nada a la altura de lo anterior. Un todo podía valer si la termino así, que suena a fraude y que hace bajar a la película algunos enteros. Pese a todo, muy disfrutable y adictiva. Nota: 7/10



Me llamó mucho la atención la película Pink Narcissus a partir de la ficha que Jona le dedicó en Slacker. Me dio cierto morbo saber que fue una película de culto en los lugares de ambiente y esa paternidad lograda muchos años después.

Y es que Pink Narcissus fue rodada en el año 1971 por el fotógrafo James Bidgood, pero no puso su nombre en la cinta y firmó como anónimo. Parece ser que la cinta fue exhibida sin su consentimiento y finalmente tuvo que ganar los derechos de autoría tras un proceso legal. La cinta fue rodada mayoritariamente en Super 8 entre el año 1963 hasta el 1970, predominan los interiores y tiene como protagonista al bello Bobby Kendall, pareja del fotógrafo.

La película trata de un joven prostituto que entre cliente y cliente (o durante sus servicios) fantasea con escenas eróticas que sí son de su agrado, contrariamente a las que está viviendo. Así igual lo vemos de torero, que de esclavo romano o trabajador en un harén masculino. El contraste entre ambos mundos provocan cierta tristeza en el espectador, que es la tristeza de su protagonista que le lleva a crear estos mundos oníricos a modo de evasión. Pero el verdadero valor de la película, que no tiene diálogos y se asemeja más a una pieza de videoarte que a un film convencional, es su estética colorista y muy kitch, sorprendentemente barroca que a veces logra imágenes muy poéticas y otras decadentes.
Es una película totalmente dirigida a un público homosexual, llena de fantasías y de estética acorde a sus sensibilidades, pero que puede ser disfrutada como pieza estética por cualquier curioso. Y yo la disfruté. Éso sí, vi más pollas que en una temporada de partidos (y sus consiguientes duchas) con mi equipo de fútbol sala... Nota:7/10


Hace muchos años estuve a punto de ir a ver Oasis al BAFF, el festival de cine asiático que se realizaba en Barcelona.  Su argumento me echó para atrás. Muchos años después visioné Secret Sunshine, del mismo director y me apasionó. Su posterior película, Poetry, también me parece sensacional. Entonces miré hacia atrás y vi que era el autor de aquella cinta, Oasis, que estuve a punto de ver en aquel BAFF. Estuve a punto de verla varias veces (incluso le comenté a Jona en el post de recomendaciones asiáticas de Sónicos que lo había hecho, supongo que confundiéndola con Poetry en mi cansancio debido a la vorágine que me supuso mi festival) pero no lo hice hasta ahora. Incluso había visto antes la ópera prima de su director., Green fish (ahora solo me falta Peppermint candy).

¿Y quién es su director? Pues el que fuera ministro de cultura de Corea del Sur Lee Chang-dong. Oasis es su tercer film y era obvio que iba a ser, con este historial, una de mis elecciones para completar este post.

Voy a ser sincero, pese a que la considero una película notable Oasis me ha decepcionado pues la esperaba mucho mejor. Esta historia de discapacitada severa física y discapacitado leve intelectual funciona en muchos aspectos como una dura, algo bizarra y muy loca historia de amor. Uno puede entender a los dos personajes y sus motivos y en algunos ratos es tierna, sin duda atrevida y a veces emociona y otras duele. Pero me parece muy inferior a las ultimas dos películas de su autor porque si en aquéllas la complejidad de las aspiraciones y las pasiones y las almas humanas era densísima, en este caso, creo que se tiende a pintar con cierto trazo grueso a todos los personajes secundarios (son todos muy malos y abusan de estas dos pobres almas puras) y se lanza a un marcado acento sensacionalista en muchas de sus resoluciones, quizás abusando de la paranoia y la sordidez. Además las escenas oníricas en que ella se imagina haciendo ciertas cosas para las que está impedida me parecen de una obviedad que la acercan a lo ridículo. Pese a todo, como decía, la película es notable. Nota 7/10


Picnic estaba en la lista de recomendaciones asiáticas de Sónicos, pero antes Yosónico ya la había reseñado en esta ficha. Desde el principio me llamó mucho la atención la historia de su sinopsis y las fotografías, así que hacía mucho que la tenía pendiente y era la primera película que me bajé adrede tras una recomendación de Jona.

Es una película del año 1996 rodada por el director japonés de culto Shunji Iwai, autor de películas muy extrañas sobre desarraigo y depresión juvenil que no dejan indiferente y que como decía Jona tienen como máximo exponente la extraña y a mi parecer sobrevalorada All about Lily Chou Chou.

Pero tampoco es que Picnic me haya convencido demasiado. Digamos que esta historia de tres jóvenes recluidos en una clínica mental y que deciden escapar caminando a través de una pared elevada, alterna momentos que me parecen muy ridículos, excesivos y sensacionalistas como el principio, el previsible final y un par de secuencias a medio film, con otros momentos muy hermosos, muy bellamente fotografiados y poseedores de un extraño halo poético. Los momentos en que los tres protagonistas descubren la ciudad y sus personas desde su punto elevado están verdaderamente bien, pero esas otras escenas me dejan una sensación de cierto desconcierto. De todas formas, las secuencias de poética triste se quedan grabadas en la memoria, así que pese a su manifiesta irregularidad (pese a su escasa hora y poquito) me parece una cinta curiosa y bastante recomendable. Nota:6'5/10


Totally fucked up la descubría en la lista de mejores del año de Jona en Slacker, pero en realidad él ya la había reseñado en Sónicos (aquí). Hacía mucho que quería ver una película de Gregg Araki, un director de cine independiente con películas en su mayoría de temática gay muy prestigioso en pequeños círculos cinéfilos, así que me lancé con esta primera de la "trilogía del apocalipsis adolescente" que cita Jona.

Totally fucked up es una película del año 1993 y es uno de los primeros largometrajes de Gregg Araki. Maldita generación y Nowhere son las otras dos pelis de la trilogía que cita Jona. Otros cintas suyas conocidas son Splendor o Kaboom.

La verdad es que la cinta, sin estar del todo mal, me decepcionó bastante, pues supongo esperaba mucho más del prestigioso realizador. Es una cinta muy underground, rodando entrevistas a sus jóvenes protagonistas en formato video y mezclándolo con algunas imágenes de estética más cuidada sobre su deambular. Me ha recordado un poco al cine del primer Jarmusch o incluso a Clercks o 25 watts, pero con personajes gays hablando de sus problemas existenciales y sexuales. El problema que le veo es que en la concreción de esos problemas todo parece un poco forzado, un poco estúpido (aunque tratándose de adolescentes, quizás sea la intención). No digo que la peli esté mal, pero en este caso, la temática y la edad de los protagonistas y una estética maltratada por el paso de los años me ha pasado factura. Me he sentido muy lejano a lo que el film explicaba. Nota:6/10

Gracias Jona. Lo he pasado genial. Un beso.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Crónica Festival D'A : Últimos títulos


Este domingo terminó la quinta edición del D'A, el Festival Internacional de Cinema d'Autor de Barcelona, con una apreciable asistencia de público que casi llenó algunas de las sesiones y un nivel siempre interesante. Los premios de esta edición recayeron sobre Juana a los 12, Premio Talents, El incendio, Premio de la Crítica y Les amigues de l'Àgata, un Premio del Público que se veía venir ya que las cuatro directoras y las cuatro actrices de la cinta, casi llenaron las dos proyecciones con amigos que supongo, puntuarían con cariño. Felicitarlas por el premio y sobre todo por su poder de convocatoria. 

Tras el post que dediqué a la cinta inaugural Saint Laurent y el segundo post en que reseñé más brevemente las 10 primeras películas que vi los primeros días del festival, hoy, el tercer y último post con las últimas diez películas vistas, sumando un total de 21 y cerrando el círculo. 

Como siempre, las diez películas reseñadas, ordenadas de la que más a la que menos me ha gustado. Tomad asiento...

Los exiliados románticos es la tercera película de Jonás Trueba y su mejor film tras los ya notables Todas las canciones hablan de mí y Los ilusos. Una película que obtuvo una gran aceptación por parte de una gran mayoría del respetable pero también reacciones airadas de parte de un público, que no soporta el aire algo engreído de Jonás Trueba ni el tono siempre un poco pedante de sus películas. Aunque en comparación con Los ilusos, en Los exiliados románticos la pedantería es leve. Con un tono claramente de comedia y algún que otro momento hilarante, la cinta acompaña a tres amigos que emprenden un viaje sin destino claro por Francia y sus encuentros con ex novias, ex amantes, amigos y saludados. Según parece el guión se fue improvisando muy sobre la marcha, según iban surgiendo los lugares y las personas pero el tono es claro y unidireccional. Trueba, quiera o no, retrata una generación de treintañeros cosmopolita, cultureta y algo perdida en su propia existencia con humor y algo de cinismo. Pero como Trueba se deja ir e improvisa y rueda mientras viaja, lo que surgen son ciudades, comidas compartidas, mujeres, libros, películas, canciones... Y en ese envoltorio ligero aparecen momentos y situaciones filosóficas, vitalistas, vergonzosas y entusiastas. Los personajes intentan sentirse vivos, quizás pese a ellos y sus tonterías. Porque aman el mundo, aman la vida y todo lo que la rodea. Y su entusiasmo y su pasión se transmite. Libre y caprichosa, según algunos Rohmeriana, según otros un calco de Alain Tanner, la cuestión es que Trueba tendrá sus influencias, pero hace la película que quiere y le apetece. La que refleja su momento, el de una juventud concreta, una forma de ver el mundo.  Los exiliados románticos. Una gozada. 

Corn Island es una hermosa y minimalista película de Georgia que venía avalada por entusiastas críticas tras su pase en San Sebastián  y que se estrenará durante este mes comercialmente. Un abuelo y su nieta buscan una isla creada durante la primavera en medio del río, cuya tierra sea fértil para cosechar maíz. Una vez allí, en medio de un paraje natural hermoso, acondicionan la isla, construyen su vivienda, plantan las semillas y esperan la crecida del maíz. Pero hay dos grandes handicaps para llevar a cabo tan delicada labor. El medio natural en el que están es muy frágil y expuesto a cualquier inclemencia del tiempo y la zona está en un apagado conflicto, con militares de diversos países patrullando alrededor. Por si fuera poco, la chica protagonista, cercana a la adolescencia, empieza a despertar el deseo de los hombres que la la ven mientras despierta el suyo propio. Con una fotografía y unos paisajes inmensos, con un detallismo cautivador y con ritmo pausado pero adictivo, Corn Island sugiere de forma muy sutil los restos de un conflicto bélico, el despertar sexual, las esperanzas, las pérdidas tras la guerra y la fuerza y crueldad de una naturaleza que a ratos también es hermosa. Momentos álgidos. Final bello y estremecedor. Fluidez narrativa y magistral dominio del espacio y los movimientos de cámara. Un pequeña joya. 

Muy lejos ya de las dos cintas que la preceden, Eden, el nuevo trabajo de una habitual del Festival D'A, Mia Hansen-Love, mantiene con sus anteriores películas ese modo de narrar algo disperso en que el paso de los años va llevando a sus protagonistas a una especie de serenidad conformista con la vida, tras previos años convulsos. Aquí el entorno es la música electrónica de los 90 y los protagonistas son unos dj's que tienen el por otro lado típico auge de fama y posterior caída. Eden va ocupando años y amores, éxitos y el posterior olvido, pero como decimos la narración no es obvia ni demasiado concreta. A base de flashes a veces algo evanescentes, los años pasan y las vivencias y sentimientos se olvidan o quedan un un segundo plano neblinoso, como difícil de recordar. En esa exigente narración está según mi parecer el mayor acierto de la película, que también hará las delicias de aquellos fans de la música electrónico (no es mi caso) y modernos (aún menos) que encontrarán múltiples motivos y guiños a los que engancharse durante el largo metraje. En su contra, ciertas licencias de guión muy infantiles y de credibilidad cero o personajes que nada aportan al global de la cinta y poco a esa sensación de fluir de todo algo distorsionado, como afectados por la drogas consumidas o por la presión que ejerce sobre nuestras vidas el propio paso del tiempo.

Larry Clark, fotógrafo y polémico cineasta americano lleva años retratando de la forma más sórdida de lo que es capaz, una adolescencia marginal de la que él declara que formó parte. Así, no escatima escenas de sexo entre adolescentes y a veces entre adolescentes con adultos, mezcladas con otras de drogradicción, alcoholismo, locura, violencia y suicido. Todo ello con una estética altamente feísta y con ese afán de escandalizar que tan buenos resultados le ha dado. Tras libros de fotografías muy contundentes, debuta en el largo con Kids, un descenso a los infiernos del consumo y el sexo de un grupo de adolescentes con guión de otro enfant terrible, Harmony Korine y protagonismo de la también outsider Chloë Sevigny.  Quizás su momento de esplendor llegó en los inicios del 2000 con Bully y Ken Park, con las mismas temáticas de siempre pero distinto exhibicionismo, quizás Ken Park es la única película suya en la que el sexo es de alguna manera la esperanza y la salvación contra la dura vida del grupo de jóvenes que refleja. En The smell of us, el guión se deja ir y nos encontramos ante una sucesión de escenas desagradables y excesivas (alguna no se puede ver sin cierto humor) en que Clark nos muestra a su grupo de jóvenes prostituyéndose, manteniendo relaciones entre ellos, drogándose, en su skate y sobre todo sumidos en su crisis existencial, que de forma mágica y pese a sus excesos y sus delirios, siempre logra que aflore de forma más o menos contundente. Quizás sea para fans. Quizás a sus más de 70 años Clark solo pueda repetirse. Quizás sea un pedófilo que de vez en cuando debe plasmar sus obsesiones en una película. Quizás. Es sin duda para fans que la encontrarán apreciable, sin mucho más entusiasmo. Como yo.

La chambre blueu, la nueva película del algo sobrevalorado Mathieu Amalric, basada en un texto de Georges Simenón, empieza de manera adictiva, descubriendo los recovecos y sentidos y consecuencias de una trama sexual y criminal en que nada está demasiada claro. Poco a poco, el thriller judicial de aroma clásico va mostrando sus cartas pero cuando la trama se va concretando, el interés va decreciendo y la película se va transformando en altamente convencional, bastante previsible y con momentos de preocupante artificiosidad tanto en el guión como en la puesta en escena difícilmente creíbles. Las interpretaciones son buenas aunque tampoco lo brutales que he leído por ahí. Es cortita y se ve bien. Pero el resultado no deja de ser algo decepcionante y se olvida rápido.

Hill of freedom es la última película del prolífico cineasta coreano Hong Sang-soo, un realizador que en realidad tiene una sola película sobre la que va haciendo variaciones diversas. A veces más divertido, otra más amago, sus temas son siempre el amor, el cine y el alcohol. Sus localizaciones son casi siempre los bares y sus historias dentro de una misma película se fragmentan, se reescriben, se analizan desde varios puntos de vistas o simplemente se repiten con pequeñas diferencias. En Hill of freedom la historia se desordena, justificado porque se nos representa desde la lectura de diversas cartas explicando una vivencia a cuya remitente se le caen y sigue leyendo en el desorden en que las recoge. Un recurso algo infantil para su historia de personajes que se encuentran y se enamoran o comparten conversaciones y alcohol, algo deslucida, como hecha con cierto piloto automático. Pocas mujeres, menos comida y alcohol y menos risas, menos encanto en definitiva, en esta película de un Hong Sang-soo que siempre pasa bien pero que me temo, empieza a ahogarse en su minúsculo universo de repeticiones que el espectador empieza a sentir como suyo, como dèjá vu al que sin ofrecr un plus, cuesta sobreponerse. 

Favula es la nueva película de otro prolífico realizador, en este caso del argentino Raúl Perrone, del que podríamos decir que está al margen del margen de la industria. Su filmografía experimental está más cercana al videoarte que de la narrativa cinematográfica convencional y sin duda, visionar sus películas, se convierte en una rareza que puede causar curiosidad, aburrimiento o a veces, fascinación. Yo pude descubrirlo hace un par de años con P3ND3JO5, larguísima mezcla de cine skater, modernidad y cine mudo exigente pero a ratos fascinante. Dentro de esa experimentalidad, mucho más sosa me ha resultado Favula, una especie de fantasía juvenil, de toques bucólico pastoriles, en que una chica vendida y sometida a abusos espera ser rescatada por sus amigos para regresar a ese entorno bucólico. Superposiciones de cartón piedra, guión casi inexistente y búsqueda de sensaciones a través de la imagen y sobre todo de la música en una cinta que recuerda vagamente a la Independencia de Raya Martín y que con paciencia y predisposición, se ve como una curiosidad interesante. 

En el fondo, no muy lejos de Favula está lo nuevo de un director que suele interesarme y en muchos casos gustarme, Guy Maddin. Y digo que no muy lejos porque más allá de un guión convencional, Maddin intenta fascinar al espectador a través de sus imágenes y su sonido. Pero en este caso, a pesar de la potencia abrasiva de alguno de sus fotogramas, que por otro lado ya hemos visto en otras películas del director canadiense, The forbidden room se agota pronto en su sucesión sin sentido de gags delirantes y sus más de dos horas terminaron por hacérseme insoportables. De todas maneras, otros compañeros se sintieron fascinados por este viaje al subconsciente de un hombre, al que no voy a negar momentos de extrema y extraña belleza. Yo creo que Maddin se mueve mejor cuando su estética está al servicio de una historia y no cuando lo confía todo a la primera. Y estoy convencido que con media hora (o tres cuartos) menos, la película hubiese salido ganando mucho. Maddin es genio y figura. Autor y loco. Para bien o para mal.

Y vamos a terminar con dos películas de este nuevo cine español low cost que se reparten un grupo de amigos y del que cada vez me siento más distante. Para empezar Crumbs de Miguel Llansó, una película absolutamente marciana a la que quizás habría que aplaudir el atrevimiento, si ese atrevimiento no llevase a la película a ser un despropósito, atrevido, éso sí. Un enano deambulando por impresionantes y desérticos paisajes etíopes (sin duda lo mejor del film) en busca de un oráculo absurdo en una cinta que pretende ser de ciencia ficción y que está repleta de sonrojantes gags que se repiten  una y otra vez, eliminando en sus repeticiones la ya escasa gracia que tenían de entrada. No puede uno suscribirse a la originalidad a cambio de sopor. así que no compro.

Y finalmente la película que más me indignó del D'A, quizás éso sea un mérito, y la que más me ha hecho pensar tras su visionado (¿otro mérito?) aunque no por motivos intrínsecamente cinematográficos. Sueñan los androides, con la crème de la crème del nuevo cine español en todos los apartados técnicos y artísticos de la película. Y os voy a decir una cosa. La idea me gusta. Aprovechemos la cultura popular del espectador con respecto a un relato, en este caso, "Sueñan los androides con ovejas eléctricas" de Philip K. Dick que muchos habrán leído y los que no, habrán visto en su magistral adaptación en Blade Runner. Entre el título y un par de pistas, la gente sabrá enseguida que estamos readaptando el relato, deconstruyéndolo, en Benidorm, en un futuro cercano y reconocible. Pues oye, me parece hasta fascinante. Pero luego, esa deconstrucción es una tomadura de pelo. Un hombre va disparando a víctimas (los replicantes, claro) mientras vemos edificios y hoteles vacíos (muuucho rato) y cuatro gags de post humor insufribles. Lo mezclamos con estampas de gente anónima en sus casas retratados sin más y con cameos de los amiguetes y listos. Un par de escenas, la de la cruz y la de la oveja, salvables. El resto, puro vacío. Mucho me temo que mi indignación ya les sirve a los realizadores de la película. Lo que no buscan es la indiferencia. ¿será pues una película ya no de post humor sino post moderna? Será quizás un éxito, una provocación total, la deconstrucción llevada a su último escalón. Venga, paro ya que le acabaré poniendo cinco estrellas...

Pues nada más. Os dejo con el videoclip de Tulsa, realizado por Jonás Trueba y que sirvió como fuente de inspiración para Los exiliados románticos. Hasta el año que viene, D'A...