miércoles, 6 de mayo de 2015

Crónica Festival D'A : Últimos títulos


Este domingo terminó la quinta edición del D'A, el Festival Internacional de Cinema d'Autor de Barcelona, con una apreciable asistencia de público que casi llenó algunas de las sesiones y un nivel siempre interesante. Los premios de esta edición recayeron sobre Juana a los 12, Premio Talents, El incendio, Premio de la Crítica y Les amigues de l'Àgata, un Premio del Público que se veía venir ya que las cuatro directoras y las cuatro actrices de la cinta, casi llenaron las dos proyecciones con amigos que supongo, puntuarían con cariño. Felicitarlas por el premio y sobre todo por su poder de convocatoria. 

Tras el post que dediqué a la cinta inaugural Saint Laurent y el segundo post en que reseñé más brevemente las 10 primeras películas que vi los primeros días del festival, hoy, el tercer y último post con las últimas diez películas vistas, sumando un total de 21 y cerrando el círculo. 

Como siempre, las diez películas reseñadas, ordenadas de la que más a la que menos me ha gustado. Tomad asiento...

Los exiliados románticos es la tercera película de Jonás Trueba y su mejor film tras los ya notables Todas las canciones hablan de mí y Los ilusos. Una película que obtuvo una gran aceptación por parte de una gran mayoría del respetable pero también reacciones airadas de parte de un público, que no soporta el aire algo engreído de Jonás Trueba ni el tono siempre un poco pedante de sus películas. Aunque en comparación con Los ilusos, en Los exiliados románticos la pedantería es leve. Con un tono claramente de comedia y algún que otro momento hilarante, la cinta acompaña a tres amigos que emprenden un viaje sin destino claro por Francia y sus encuentros con ex novias, ex amantes, amigos y saludados. Según parece el guión se fue improvisando muy sobre la marcha, según iban surgiendo los lugares y las personas pero el tono es claro y unidireccional. Trueba, quiera o no, retrata una generación de treintañeros cosmopolita, cultureta y algo perdida en su propia existencia con humor y algo de cinismo. Pero como Trueba se deja ir e improvisa y rueda mientras viaja, lo que surgen son ciudades, comidas compartidas, mujeres, libros, películas, canciones... Y en ese envoltorio ligero aparecen momentos y situaciones filosóficas, vitalistas, vergonzosas y entusiastas. Los personajes intentan sentirse vivos, quizás pese a ellos y sus tonterías. Porque aman el mundo, aman la vida y todo lo que la rodea. Y su entusiasmo y su pasión se transmite. Libre y caprichosa, según algunos Rohmeriana, según otros un calco de Alain Tanner, la cuestión es que Trueba tendrá sus influencias, pero hace la película que quiere y le apetece. La que refleja su momento, el de una juventud concreta, una forma de ver el mundo.  Los exiliados románticos. Una gozada. 

Corn Island es una hermosa y minimalista película de Georgia que venía avalada por entusiastas críticas tras su pase en San Sebastián  y que se estrenará durante este mes comercialmente. Un abuelo y su nieta buscan una isla creada durante la primavera en medio del río, cuya tierra sea fértil para cosechar maíz. Una vez allí, en medio de un paraje natural hermoso, acondicionan la isla, construyen su vivienda, plantan las semillas y esperan la crecida del maíz. Pero hay dos grandes handicaps para llevar a cabo tan delicada labor. El medio natural en el que están es muy frágil y expuesto a cualquier inclemencia del tiempo y la zona está en un apagado conflicto, con militares de diversos países patrullando alrededor. Por si fuera poco, la chica protagonista, cercana a la adolescencia, empieza a despertar el deseo de los hombres que la la ven mientras despierta el suyo propio. Con una fotografía y unos paisajes inmensos, con un detallismo cautivador y con ritmo pausado pero adictivo, Corn Island sugiere de forma muy sutil los restos de un conflicto bélico, el despertar sexual, las esperanzas, las pérdidas tras la guerra y la fuerza y crueldad de una naturaleza que a ratos también es hermosa. Momentos álgidos. Final bello y estremecedor. Fluidez narrativa y magistral dominio del espacio y los movimientos de cámara. Un pequeña joya. 

Muy lejos ya de las dos cintas que la preceden, Eden, el nuevo trabajo de una habitual del Festival D'A, Mia Hansen-Love, mantiene con sus anteriores películas ese modo de narrar algo disperso en que el paso de los años va llevando a sus protagonistas a una especie de serenidad conformista con la vida, tras previos años convulsos. Aquí el entorno es la música electrónica de los 90 y los protagonistas son unos dj's que tienen el por otro lado típico auge de fama y posterior caída. Eden va ocupando años y amores, éxitos y el posterior olvido, pero como decimos la narración no es obvia ni demasiado concreta. A base de flashes a veces algo evanescentes, los años pasan y las vivencias y sentimientos se olvidan o quedan un un segundo plano neblinoso, como difícil de recordar. En esa exigente narración está según mi parecer el mayor acierto de la película, que también hará las delicias de aquellos fans de la música electrónico (no es mi caso) y modernos (aún menos) que encontrarán múltiples motivos y guiños a los que engancharse durante el largo metraje. En su contra, ciertas licencias de guión muy infantiles y de credibilidad cero o personajes que nada aportan al global de la cinta y poco a esa sensación de fluir de todo algo distorsionado, como afectados por la drogas consumidas o por la presión que ejerce sobre nuestras vidas el propio paso del tiempo.

Larry Clark, fotógrafo y polémico cineasta americano lleva años retratando de la forma más sórdida de lo que es capaz, una adolescencia marginal de la que él declara que formó parte. Así, no escatima escenas de sexo entre adolescentes y a veces entre adolescentes con adultos, mezcladas con otras de drogradicción, alcoholismo, locura, violencia y suicido. Todo ello con una estética altamente feísta y con ese afán de escandalizar que tan buenos resultados le ha dado. Tras libros de fotografías muy contundentes, debuta en el largo con Kids, un descenso a los infiernos del consumo y el sexo de un grupo de adolescentes con guión de otro enfant terrible, Harmony Korine y protagonismo de la también outsider Chloë Sevigny.  Quizás su momento de esplendor llegó en los inicios del 2000 con Bully y Ken Park, con las mismas temáticas de siempre pero distinto exhibicionismo, quizás Ken Park es la única película suya en la que el sexo es de alguna manera la esperanza y la salvación contra la dura vida del grupo de jóvenes que refleja. En The smell of us, el guión se deja ir y nos encontramos ante una sucesión de escenas desagradables y excesivas (alguna no se puede ver sin cierto humor) en que Clark nos muestra a su grupo de jóvenes prostituyéndose, manteniendo relaciones entre ellos, drogándose, en su skate y sobre todo sumidos en su crisis existencial, que de forma mágica y pese a sus excesos y sus delirios, siempre logra que aflore de forma más o menos contundente. Quizás sea para fans. Quizás a sus más de 70 años Clark solo pueda repetirse. Quizás sea un pedófilo que de vez en cuando debe plasmar sus obsesiones en una película. Quizás. Es sin duda para fans que la encontrarán apreciable, sin mucho más entusiasmo. Como yo.

La chambre blueu, la nueva película del algo sobrevalorado Mathieu Amalric, basada en un texto de Georges Simenón, empieza de manera adictiva, descubriendo los recovecos y sentidos y consecuencias de una trama sexual y criminal en que nada está demasiada claro. Poco a poco, el thriller judicial de aroma clásico va mostrando sus cartas pero cuando la trama se va concretando, el interés va decreciendo y la película se va transformando en altamente convencional, bastante previsible y con momentos de preocupante artificiosidad tanto en el guión como en la puesta en escena difícilmente creíbles. Las interpretaciones son buenas aunque tampoco lo brutales que he leído por ahí. Es cortita y se ve bien. Pero el resultado no deja de ser algo decepcionante y se olvida rápido.

Hill of freedom es la última película del prolífico cineasta coreano Hong Sang-soo, un realizador que en realidad tiene una sola película sobre la que va haciendo variaciones diversas. A veces más divertido, otra más amago, sus temas son siempre el amor, el cine y el alcohol. Sus localizaciones son casi siempre los bares y sus historias dentro de una misma película se fragmentan, se reescriben, se analizan desde varios puntos de vistas o simplemente se repiten con pequeñas diferencias. En Hill of freedom la historia se desordena, justificado porque se nos representa desde la lectura de diversas cartas explicando una vivencia a cuya remitente se le caen y sigue leyendo en el desorden en que las recoge. Un recurso algo infantil para su historia de personajes que se encuentran y se enamoran o comparten conversaciones y alcohol, algo deslucida, como hecha con cierto piloto automático. Pocas mujeres, menos comida y alcohol y menos risas, menos encanto en definitiva, en esta película de un Hong Sang-soo que siempre pasa bien pero que me temo, empieza a ahogarse en su minúsculo universo de repeticiones que el espectador empieza a sentir como suyo, como dèjá vu al que sin ofrecr un plus, cuesta sobreponerse. 

Favula es la nueva película de otro prolífico realizador, en este caso del argentino Raúl Perrone, del que podríamos decir que está al margen del margen de la industria. Su filmografía experimental está más cercana al videoarte que de la narrativa cinematográfica convencional y sin duda, visionar sus películas, se convierte en una rareza que puede causar curiosidad, aburrimiento o a veces, fascinación. Yo pude descubrirlo hace un par de años con P3ND3JO5, larguísima mezcla de cine skater, modernidad y cine mudo exigente pero a ratos fascinante. Dentro de esa experimentalidad, mucho más sosa me ha resultado Favula, una especie de fantasía juvenil, de toques bucólico pastoriles, en que una chica vendida y sometida a abusos espera ser rescatada por sus amigos para regresar a ese entorno bucólico. Superposiciones de cartón piedra, guión casi inexistente y búsqueda de sensaciones a través de la imagen y sobre todo de la música en una cinta que recuerda vagamente a la Independencia de Raya Martín y que con paciencia y predisposición, se ve como una curiosidad interesante. 

En el fondo, no muy lejos de Favula está lo nuevo de un director que suele interesarme y en muchos casos gustarme, Guy Maddin. Y digo que no muy lejos porque más allá de un guión convencional, Maddin intenta fascinar al espectador a través de sus imágenes y su sonido. Pero en este caso, a pesar de la potencia abrasiva de alguno de sus fotogramas, que por otro lado ya hemos visto en otras películas del director canadiense, The forbidden room se agota pronto en su sucesión sin sentido de gags delirantes y sus más de dos horas terminaron por hacérseme insoportables. De todas maneras, otros compañeros se sintieron fascinados por este viaje al subconsciente de un hombre, al que no voy a negar momentos de extrema y extraña belleza. Yo creo que Maddin se mueve mejor cuando su estética está al servicio de una historia y no cuando lo confía todo a la primera. Y estoy convencido que con media hora (o tres cuartos) menos, la película hubiese salido ganando mucho. Maddin es genio y figura. Autor y loco. Para bien o para mal.

Y vamos a terminar con dos películas de este nuevo cine español low cost que se reparten un grupo de amigos y del que cada vez me siento más distante. Para empezar Crumbs de Miguel Llansó, una película absolutamente marciana a la que quizás habría que aplaudir el atrevimiento, si ese atrevimiento no llevase a la película a ser un despropósito, atrevido, éso sí. Un enano deambulando por impresionantes y desérticos paisajes etíopes (sin duda lo mejor del film) en busca de un oráculo absurdo en una cinta que pretende ser de ciencia ficción y que está repleta de sonrojantes gags que se repiten  una y otra vez, eliminando en sus repeticiones la ya escasa gracia que tenían de entrada. No puede uno suscribirse a la originalidad a cambio de sopor. así que no compro.

Y finalmente la película que más me indignó del D'A, quizás éso sea un mérito, y la que más me ha hecho pensar tras su visionado (¿otro mérito?) aunque no por motivos intrínsecamente cinematográficos. Sueñan los androides, con la crème de la crème del nuevo cine español en todos los apartados técnicos y artísticos de la película. Y os voy a decir una cosa. La idea me gusta. Aprovechemos la cultura popular del espectador con respecto a un relato, en este caso, "Sueñan los androides con ovejas eléctricas" de Philip K. Dick que muchos habrán leído y los que no, habrán visto en su magistral adaptación en Blade Runner. Entre el título y un par de pistas, la gente sabrá enseguida que estamos readaptando el relato, deconstruyéndolo, en Benidorm, en un futuro cercano y reconocible. Pues oye, me parece hasta fascinante. Pero luego, esa deconstrucción es una tomadura de pelo. Un hombre va disparando a víctimas (los replicantes, claro) mientras vemos edificios y hoteles vacíos (muuucho rato) y cuatro gags de post humor insufribles. Lo mezclamos con estampas de gente anónima en sus casas retratados sin más y con cameos de los amiguetes y listos. Un par de escenas, la de la cruz y la de la oveja, salvables. El resto, puro vacío. Mucho me temo que mi indignación ya les sirve a los realizadores de la película. Lo que no buscan es la indiferencia. ¿será pues una película ya no de post humor sino post moderna? Será quizás un éxito, una provocación total, la deconstrucción llevada a su último escalón. Venga, paro ya que le acabaré poniendo cinco estrellas...

Pues nada más. Os dejo con el videoclip de Tulsa, realizado por Jonás Trueba y que sirvió como fuente de inspiración para Los exiliados románticos. Hasta el año que viene, D'A...




miércoles, 29 de abril de 2015

Crónica del D'A (Primeros títulos)

Después de la grata sensación que nos causó la inauguración del D'A con su Saint Laurent de Bertrand Bonello, la maratón de títulos acumulados durante estos días siguen dejándonos un buen sabor de boca en su conjunto. A continuación, las diez películas vistas los cuatro días posteriores a la inauguración, brevemente reseñadas y valoradas, ordenadas de la que más a la que menos me ha gustado.

A misteriosa morte de Pérola es una película brasileña en co-producción con Francia que desde la sinopsis del D'A se nos vendía como una extraña mezcla entre Lynch, Oliveira, Haneke e incluso Polanski. Aunque suelo renegar y sospechar de las comparaciones que se suelen hacer de multitud de películas con el maestro Lynch he de confesar que, en este caso, la escandalosa mezcla de Lynch y Oliveira que intentaba vendernos el D'A no pudo más que colmarme de curiosidad. Y me acerqué a verla sin sospechar que a día de hoy, en el ecuador del festival, tras Saint Laurent es la película que más me ha gustado del mismo. 
En poco más de una hora, en casi un único espacio y con tres actores, la película es capaz de sumergirnos en una pesadilla doméstica y minimalista en que empezamos temiendo los ruidos y las sombras que nos inquietan en la soledad de una casa, para terminar en un bucle de muerte y maldición, muy parecido al de algunas películas asiáticas dónde la maldad proviene de un espacio en que se ha quedado estancada. Con un uso impecable de los sonidos, de las sombras, de los miedos íntimos, con una trama que empieza muy concreta y minimalista y se va abstrayendo hacia el terror puro y paranoico, A misteriosa morte de Pérola es la película que me encantaría descubrir para programar en un festival; pequeña, radical, que generará pasiones y deserciones. En mi opinión una cinta que logra resultados muy inquietantes con muy poco, una pesadilla rotunda que sí, por una vez es cierto que se acerca a Lynch. Y también a Oliveira. Un sorpresón.

Güeros es una cinta mexicana que ya venía precedida de excelentes críticas y del premio a mejor película latinoamericana en el pasado festival de San Sebastián. Y realmente merece la pena. La película nos cuenta la historia de un par de amigos, Sombra y Santos y de como cambian sus vidas cuando el hermano menor del primero, Tomás, se traslada a vivir con ellos. Los primeros minutos de la película, con los dos amigos encerrados en la casa sin luz eléctrica y perdiendo el tiempo en estupideces sumidos en una especie de crisis existencial y generacional nos recuerda inevitablemente a los Extraños en el paraíso de Jim Jarmusch. La desidia y la vagancia de los personajes no tienen límites. Pero el recién llegado, el hermano pequeño, Tomás, revolucionará su apagada vida y con la excusa de ir a buscar a un cantante moribundo que formaba parte de la niñez de ambos hermanos, ya que era un ídolo para su padre, emprenden un viaje sin destino concreto y la película se transforma en una road movie en que no solo empezamos a ver que en realidad sus vidas están en ebullición y a punto de explotar si no que además, también podemos observar como la vida del propio país está en ebullición. Vida por los cuatro costados que fluye y se topa con ellos, un poco como sucedía en otro título mexicano mítico, Y tu mamá también. Las manifestaciones estudiantiles y el personaje femenino se cruzarán en su camino y la película mezclará dosis de humor, con otras de amor y esperanzas y desesperanzas, todo muy fresco, muy entrañable y rodado en un espléndido blanco y negro que aún llena más el film de una extraña poesía, de un melancólico estado de ánimo. 

También muy recomendado venía el último documental del polémico Ulrich Seidl, In the basement, un acercamiento a un conjunto de personas particulares y los secretos que esconden en sus sótanos. Seidl elige un conjunto de personajes que destacan por extremos varios, los encuadra con música de fondo, con un hieratismo que por su absurdidad ya produce cierto regocijo en el espectador para a continuación, rodarlos realizando sus obsesiones. Así vemos un cantante de ópera frustrado, un coleccionista de objetos y temática nazi con un verdadero museo en su sótano, una pareja que practica el sado o una extraña relación entre una prostituta y su cliente. Seidl toma partido y se burla de sus propios personajes por lo que la cinta es una comedia cachonda y delirante que comienza de forma algo remilgada pero que va cogiendo carrerilla y dejándose ir hasta terminar por mostrarnos escenas de alto voltaje sexual y declaraciones alucinantes y surreales. Uno termina por reírse del conjunto de freaks y de la forma que el director tiene de presentárnoslos. Ulrich Seidl se pone cachondo y nos divierte. Y los sótanos austriacos pasan a formar parte de nuestro imaginario. Y el humor no consigue que olvidemos lo inquietantes que resultan.

Les combattants es una extraña comedia romántica francesa, que juega con el drama de supervivencia y el cine de catástrofes de forma algo circunstancial, pero que no deja de ser una historia de descubrimiento personal en el paso de la adolescencia a la edad adulta.  Lo que diferencia ese descubrimiento personal es que, lo que en otras películas es una toma de distancia metafórica con la vida asentada y la casa familiar, aquí se convierte en un abandono en el plano real. La pareja protagonista se enrola en unas prácticas del ejército para finalmente, realizar por su cuenta y riesgo una auténtica práctica de supervivencia en en medio del bosque. Las emociones y los sentimientos van surgiendo entre ambos y sus filosofías de vida se van aclimatando a aquéllo que les va sucediendo y a lo que van sintiendo. Con un humor sutil y un guión trabajado, con un par de personajes bien construidos y con un inevitable halo existencial, tanto en loq ue representa a lo generacional como a lo humano, Les combattants divierte y sorprende en su originalidad aunque quizás termina por faltarle un poco de garra. 

They have escaped es una extraña y atmosférica cinta finlandesa que ha causado muy variadas opiniones tras sus dos pases en el festival. En primer lugar y como a punto a su favor, cabe decir que la trama de la película se va por caminos no previstos y logra crear un cierto desconcierto en el espectador, lo que en los tiempos que corren no es poco. Por otro lado también es cierto que algunos de los movimientos de la película parecen fruto del capricho y esa sensación anárquica de narrar según apetece, la hace parecer en muchas otras ocasiones una cinta fallida. La historia de huida de un par de jóvenes de un centro de salud mental hacia ningún lugar termina por convertirse en un extraño viaje hacia el centro de la crueldad y la paranoia. Como un pastiche de cuentos de los hermanos Grimm pasando por momentos lisérgicos y por acercamientos al terror puro y duro, They have escaped es una fuente de sensaciones, con impactantes imágenes y delirio argumental que quizás no sea para nada redonda pero que no deja de ser una muy estimulante película de un prometedor director capaz de crear no solo imágenes sino también sensaciones. 

Young Ones es una cinta de ciencia ficción distópica situada en un futuro cercano en dónde el agua escasea y se ha convertido en negocio y fuente de poder. Una familia asolada por la sequía malvive trapicheando como puede sin lograr que el agua riegue su terreno. Pero todo cambiará con la irrupción de un robot que debe ayudarles en sus negocios y de un joven, enamorado de la hija de la familia, que querrá sacar partido del robot. Así pues Young Ones, traslada la impecable aridez de su fotografía a los caracteres de sus personajes y termina por explicarnos una historia de dolor y venganza, de secretos que duelen y de supervivencia. En este punto es donde la película emerge con más fuerza, aunque para llegar a justificar los actos que producirán el dolor y la venganza, la película tenga que recurrir a algunos trucos argumentales de credibilidad más que dudosa que lastran el resultado final de la historia. 

Gustó bastante la cinta argentina El incendio, aunque yo le encontré algunas pegas casi irremontables. Narra la historia de una pareja que en principio se nos presenta como normal, que se quiere, que debe ir a cerrar la compra de un piso. Pero un problema ajeno a su voluntad les obliga a aplazar la compra de la casa hasta el día siguiente. Ello hará que en las 24 horas restantes la histeria se apodere de la joven pareja y surjan rencillas que terminarán por poner en tela de juicio su futuro. El problema en mi caso es que esa escalada de rencor entre los dos protagonistas me resulta demasiado exagerada desde el principio, demasiado forzada, demasiado repentina y me cuesta de creerla. Además los dos personajes me resultan muy extremos y antipáticos y las esforzadas actuaciones tampoco me ayudan a darles plena credibilidad. Un tramo final en que la película se pone extremadamente violenta sí que logra atraparme, en un in crescendo contagioso y rotundo que llegados a la situación en la que estábamos, por fin me parece creíble. Siempre hay lugar para la explosión, la de verdad, sin tonterías. Y entonces, el final previsible, vuelve a sacarme de una cinta que no termina de comulgar conmigo. 

El hombre congelado es un documental uruguayo sobre un grupo de hombres que trabajan en un barco y que van destino a la Antártida. El detallismo de sus quehaceres diarios en el interior del barco ocupa los primeros minutos del metraje. Solo algunos paisajes exteriores nos sacan de la rutina de los trabajadores del barco. Pero una vez salimos de alta mar y vamos llegando al hielo, el exterior cobra fuerza y algunas de las actividades de los trabajadores se trasladan fuera del opresivo barco. Entonces vemos hermosos paisajes y un par de escenas de un cierto impacto. Y sigue el detallismo de los quehaceres de los trabajadores, pero se respira. El último tramo son un conjunto de estampas de la Antártida. Los humanos han desaparecido y el viento sopla con contundencia y el frío casi traspasa la pantalla. Todo se abstrae y esas estampas inconexas no parecen tener sentido con el realismo documental postulado hasta entonces. Pero hay cierta inquietud, colmada en una postal final en que se ven huellas de hombre desaparecer en la inmensidad del frío. El hombre congelado del título, probablemente. Tiene cositas pero requiere una enorme paciencia. 

Solo un par de suspensos de los once títulos que he visto hasta fecha. Uno de ellos la única cinta japonesa del festival La la la at the rock bottom. Una comedia romántica y musical con gángster amnésico y tópicos por doquier además de una sosez inusual. La mezcla de géneros no funciona para nada, ya que todos ellos quedan muy diluidos y pierden cualquier efectividad. La pareja protagonista no tiene química, la parte musical quizás no esté mal pero es demasiado reiterativa, la violencia y la locura de algunas de estas producciones está muy atenuada y la ligereza del argumento es tanta que en vez de estar cargada de encanto se diluye en la nada. Siendo sincero y con la cantidad de películas japonesas que podrían resultar apetecibles, La la la at the rock bottom me parece la decisión más sorprendente por parte del festival. Supongo que quisieron poner un poco de todo...

Y finalmente, ¿qué sería de un festival sin aquella película a la que has cogido manía y te cae mal y tienes ganas de destrozar? Pues ésa película es la argentina La princesa de Francia. Un pedante juego metalingüístico entre teatro y realidad, mezclando ambos mundos en busca de un solo texto, con repeticiones, con vaivenes en el tiempo, con verborrea cansina y actuaciones mediocres que la verdad, me hicieron desconectar bien pronto. Y en su narrativa caprichosa y confusa colmó mi paciencia, más cuándo lo que se explicaba era un juego de infidelidades sin ningún interés especial. Es obvio que el interés que busca Matías Piñeiro es el de la quebrada narración más que el insulso argumento. Si te sientes fascinado por ella, quizás puedas estar muy interesado en la película. Si no poco queda en el film. Al final, de forma algo menos pop me recuerda a algunos de los guiones de Hong Sang-soo, pero sin gracia, requiriendo una complicidad por parte del espectador para la que el director da muy pocos argumentos. 

domingo, 26 de abril de 2015

Crónica del D'A 2015. Inauguración, Saint Laurent


Entre el 24 de abril  y el 3 de mayo se celebra en Barcelona el festival D'A, Festival Internacional de Cine de Autor de Barcelona, que llega ya a su quinta edición, más consolidado que nunca. Tras Americana o Mecal, el D'A sigue colmando la oferta cinematográfica de una ciudad que no se puede quejar de ello, ya que casi cada mes tiene un festival o un evento que hace que los cinéfilos estemos ocupados. 

La película encargada de inaugurar esta quinta edición ha sido Saint Laurent, del director francés Bertrand Bonello, director a quien el D'A dedica una retrospectiva completa, incluidos sus varios cortometrajes. De los seis largometrajes de ficción que Bonello ha realizado hasta la fecha he podido ver hasta cuatro. Y si algo tienen en común todos ellos es su forma de narrar algo dispersa, caprichosa, sus personajes atormentados y alejados de la cánones que marca la sociedad y sus escenas arriesgadas que buscan el morbo o el escándalo como marca de autoría. En Le pornographe, su segunda película, el personaje outsider es un director de cine porno que se siente artista y que vive con cierta vergüenza su trabajo. El escándalo viene dado por atreverse a incluir una escena de porno explícito y en este caso, la dispersión narrativa juega en su contra pues la película termina por no ir a ninguna parte. Su siguiente película, Tiresia, nos habla del secuestro de un transexual, con una primera mitad muy enfermiza en la que los personajes atormentados son tanto el transexual como su secuestrador. Con un aire malsano, sin escatimar detalles del físico del transexual, ni tan solo cuando el secuestro le obliga a prescindir de su medicación y su feminidad se va diluyendo, la cinta da un vuelco narrativo en su segunda mitad y su paranoia, juega de nuevo en su contra llevando hacia la mediocridad lo que hasta entonces estaba siendo una película muy contundente. Antes de la inauguración que hoy nos ocupa Bonello realizó su película más valorada hasta la fecha, L'Apollonide, aquí hay un rasgo novedoso respecto a su cine anterior y es un gusto por la elegancia y la soberbia estética, que se repetirá en Saint Laurent. Por lo demás, los personajes atormentados y al margen de la sociedad pasan a ser un grupo de prostitutas, el escándalo viene dado por diversas escenas desagradables relacionadas con el sexo o la violencia y la dispersión narrativa, más comedida que en las anteriores películas, la sabe controlar mucho mejor y logra que se convierta en un clima, un estado anímico que mece la película y nuestra percepción de la misma. 
Así llegamos a Saint Laurent. En mi opinión su mejor película ya que la exquisitez de la forma que ya logró en su anterior film se une en este caso a una historia de marginalidad y tristeza existencial, a mi parecer, mucho menos impostada. Yves Saint Laurent pasa a ser aquí el personaje que pese a tenerlo todo, fama, dinero, talento, se siente vacío y desencajado de una sociedad que por otro lado le mima cuánto puede. El escándalo está muy atenuado. Hay un par de escenas algo subidas de tono pero nada capaz de molestar a mentes no demasiado mojigatas. La dispersión narrativa, el capricho, la ruptura con la biografía ordenada y convencional es una de las marcas autorales de la película. Pero de nuevo el recurso juega a su favor pues la película logra ir creando un poso de tristeza que va mucho más allá del detalle argumental concreto que se nos está explicando. Así pues Saint Laurent nos va mostrando la vida del artista y del hombre a retazos, con especial atención a los detalles, a los bocetos, a la moda, a los desfiles. Con especial atención a su tendencia a la depresión. Y retrata una época y una forma de ser y de vivir al límite y el arte que surge entre los diversos naufragios personales y sociales, entre las muertes que siempre escenifican los excesos. 
Con un metraje algo excesivo como único punto en contra, lo que otorga a la cinta ciertos altibajos en su desarrollo, Saint Laurent tiene en su favor, además de ese poso de tristeza citada y esa estética apabullante, ciertos momentos excelsos que la elevan a una película de notable alto. Los minutos finales mezclando tiempos, resultados y consecuencias de la vida y los allegados de Yves Saint Laurent es sobresaliente. La fiesta gay o el primer encuentro entre Jacques y Yves son altamente adictivas y esa demostración final terrible de que nuestro protagonista está vivo con la mirada vidriosa es acongojante.
Saint Laurent nos narra un biopic de forma muy poco convencional. Se intenta acercar al detalle y a la esencia y alarga ambos hasta formar un todo que es más de sensaciones que de certezas biográficas. Bertrand Bonello navega por turbulencias y termina en un mar abierto, reposado, calmado pero infinito. De horizontes inciertos que nos quedan demasiado grandes. Maravillosa.

Un par de videos. El encuentro citado entre Yves y Jaques, todo muy pop y el trailer de la película. No os la perdáis.


 



miércoles, 11 de marzo de 2015

Cine de terror mudo (1895-1929): 12 propuestas


El propósito de hoy es hablar de cine de terror pretérito, es decir, de aquel rodado entre los orígenes del cine y el 1929, que podríamos englobar poco más o menos dentro de la etapa muda del cine. 
Buscando listados por internet de esta época me he dado cuenta de que los mismos brillan por su ausencia. Los años 30 son otra cosa y ya podemos encontrar varios blogs y revistas digitales que le dedican apartados al cine de terror de estos años. Pero el terror mudo está muy poco tratado por estas lares y mi intención es, con un personal top-12, aportar mi pequeño granito de arena para llenar este hueco.
Lo primero que caber decir es que salvo contadísimas excepciones, el género de terror en los primeros años del cinematógrafo es un género que probablemente no se concibe como tal y que por lo tanto, visto desde los ojos viciados de hoy día, a veces cuesta delimitarlo. Además de nuestra perdida de la inocencia las fronteras genéricas en estos primeros films son muy tenues y se suele mezclar ciertos aspectos terroríficos con otros que nos acercan al drama o incluso a la comedia. A la hora de elaborar esta lista me he basado en mi absoluta subjetividad y he descartado películas que me cuesta ver como cintas de terror incluyendo otras que quizás os cueste ver a vosotros, pero como toda lista es opinable y solo pretende ser un primer paso para que quien quiera profundizar más en el cine de terror de estos años.
Cabe decir que en estos primeros años se suele considerar que el expresionismo alemán contiene algunas de las características que luego desembocarían en el cine de terror que conocemos. En algunos casos incluiré cintas expresionistas por parecerme cercanas a este terror citado y en otros (Fausto y todas sus versiones y variantes, El Golem, Waxwords, etc...) no lo haré pues me cuesta ver en ellas más allá de ciertas estéticas una relación demasiado directa con el terror. También he obviado algunas otras películas porque no me gustan (caso de Las manos de Orlac, por ejemplo) o porque pese a sus títulos no tienen ningún elemento que yo pueda considerar que las acerca al género de terror (como Genuine: A tale of vampire o Los ojos de la momia, así como los títulos de Méliès o Segundo de Chomón) Pero conste que cada uno lo verá a su manera. Sin más, mi top-12 de cine de terror desde los orígenes del cine hasta 1929 en orden ascendente. Espero continuar algún día con estas listas.


12- Frankenstein (1910) de J. Searle Dawley

Breve apunte: Varios cortos mudos, la mayoría de Mèliés o Segundo de Chomón incluyen personajes cercanos al terror pero su tratamiento es más bien cómico. Sin embargo, este Frankenstein de uno de los discípulos de Edison sí tiene la intención de inquietar y es sin duda una muestra de lo que podemos considerar el cine de terror más pretérito. La muy libre y muy breve adaptación de la obra de Mary Shelley contiene un monstruo y algunas escenas, como la de su aparición, que debieron resultar inquietantes para la época.

Lo mejor: El deseo de inquietar, las apariciones del monstruo.

Lo peor: Que hoy pueda provocar más risa que miedo y sin duda, ese final tan de la época que visto ahora da vergüenza ajena.


Podéis ver la película completa en Youtube con subtítulos en español.







11- L'inferno (1911) de Giuseppe de Liguoro, Francesco Bertolini, Adolfo Padovan

Breve apunte: Es cierto que este Infierno basado muy libremente en la Divina Comedia y con un pie en el surrealismo está muy alejado de lo que hoy día podríamos considerar una cinta de terror pero las trabajadas secuencias del infierno no pretenden otra cosa que provocar pavor en el espectador. Pavor al infierno. Y quizás para una persona creyente de la época nada más terrorífico que esta aproximación a visualizar por primera vez en cine lo que hasta entonces había imaginado y solo había sido mostrado o descrito por otras disciplinas artísticas.

Lo mejor: Varias secuencias muy inquietantes y curradas para la época, como la de los cuerpos enterrados de los que solo vemos la cabeza.

Lo peor: Sus decorados, obviamente hoy son de cartón piedra y se ve más como curiosidad que otra cosa. 



Se puede ver en Youtube con intertítulos en inglés y calidad justita. Está editada en dvd y también se puede descargar por la red fácilmente con subtítulos en español.




10- La chute de la maison Usher (La caída de la casa Usher) (1928) de Jean Epstein

Breve apunte: La adaptación del famosos cuento de Edgar Allan Poe (hay un cortometraje anterior absolutamente surrealista y muy alejado del terror) prueba de emular algunos de los rasgos góticos, decadentes pero poéticos del relato. Al relato le cuesta arrancar y funcionar en el arte narrativo del cine porque en sí las imágenes tampoco logran llenar la pantalla. Pero es un buen intento y tiene un gran momento de aparición bastante terrorífico.

Lo mejor: El citado momento fantasmal y el ambiente gótico en general

Lo peor: Complicada de adaptar en imágenes, la película se resiente y en algunos fragmentos resulta tediosa. 





En este caso está por Youtube con subtítulos en francés. Pero como la anterior es fácilmente descargable por la red y hay subtítulos en español.





9-The penalty (El hombre sin piernas) (1920) de Wallace Worsley

Breve apunte: Drama, cine de gangsters e historia de amor se unen en esta cinta en que el terror viene dado por la inquietante interpretación de Lon Chaney buscando venganza y por esa brutal representación del tullido. Multigenérica y amena solo se pierde en ciertas incongruencias de guión pero se disfruta mucho. Se puede considerar de terror muy por la tangente hoy en día. Pero ubicados a inicios de los 20 seguro que lo era. Mantiene cierto rollo inquietante.

Lo mejor: Lon Chaney, brutal y la sorprendente verosimilitud de su estado sin piernas

Lo peor: El guión a veces se lía en exceso. Y la moralina final, claro.






Os dejo uyna excelente versión en HD del Youtube, con intertítulos en inglés, pero vamos, muy fáciles incluso para los que no dominamos mucho. Y si no ya sabéis, la bendita red...





8- Garras humanas (The unknown) (1927) de Tod Browning

Breve apunte: Tod Browning, que sería el director de cine de terror más importante en los años 30 junto a James Whale, realiza con The Unknown su primera gran película (la anterior, la mítica y desaparecida London after midnight no podemos valorarla). Más que terror se trata de un cuento muy cruel, una historia de amor y dolor terrible en el entorno del circo donde de nuevo, el punto inquietante lo pone un siempre terrorífico (y en este caso tierno) Lon Chaney.

Lo mejor: Sin duda las caras de Lon Chaney, un auténtico recital. Pero también esa escena de cuchillos dejando en ropa interior a una sexy Joan Crawford en una secuencia muy atrevida o la tensión que se logra en esa escena final con los caballos. Mención aparte los enormes escenarios de la nefasta operación a la que se va someter nuestro protagonista.

Lo peor: Un final repentino con moraleja. Que sabe a poco.

En este caso no la he localizado para visionarla online, pero la podéis encontrar sin problemas por la red, subtítulos incluidos. Os dejo un excepcional fragmento, para que veáis lo que hace el bueno de Lon Chaney con su rostro...




7- Dr. Jekyll and Mr. Hyde (El hombre y la bestia) (1920) de JohnS. Robertson

Breve apunte: Prematura versión del tan aprovechado por el cine relato del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Una historia de poder, de amor y pasión pero también que deja al descubierto los instintos más primitivos del hombre. Sin llegar a los niveles de atrevimiento de su posterior versión en los 30 la película ya plantea sin deamasiado pudor esa creciente ansia sexual del protagonista que termina por perderle.

Lo mejor: Este atrevimiento a incluir componentes sexuales en la trama. La actuación de John Barrymore. Esa transformación que hoy vemos tan arcaica pero que está cargada de encanto.

Lo peor: Es muy irregular y no puede prescindir de la moralina tan habitual en aquella época. Tiene minutos muertos.




La podemos ver en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/dr-jekyll-y-mr-hyde

Os dejo la transformación...





6- Suspense (1913) de Phillips Smalley, Lois Weber

Breve apunte: Muy sorprendente este cortometraje de apenas 10 minutos co-dirigido por una mujer por varios motivos. En primer lugar por sus planos arriesgados y vanguardistas (pantalla partida en 3, retrovisor, ladrón visto desde arriba...). En segundo lugar por mostrar una situación terrorífica que después se mostrará en cintas de terror hacia la saciedad: la mujer que se queda sola en casa y es amenazada por alguien que logra colarse dentro. Es obvio que la intención de la película se aleja del terror como lo conocemos hoy en día, pero es más aproximada al género que muchas de las así consideradas con posterioridad. Y muy desconocida. Descubrirla.

Lo mejor: Sus planos experimentales, arriesgados, vanguardistas y a veces imposibles que la acercan al onirismo.

Lo peor: Su inocencia. 




Aquí no hay más texto que una breve carta en inglés. No os la perdáis.




5-The cat and the canary (El legado tenebroso) (1927) de Paul Leni

Breve apunte: Una historia en donde se juntan mansiones encantadas, fantasmas, locos fugados del manicomio y un testamento que puede hacer de cualquiera de sus posibles receptores un potencial asesino es sin duda digno de figurar en un lugar de honor en esta lista debido a la vigencia de los muchos temas que trata y por lo que intuyo ha influenciado a posteriores películas que se han ido influenciando respectivamente hasta nuestros días.

Lo mejor: Sin duda esa casa encantada con múltiples escondrijos y esa mano terrorífica atacando a sus ocupantes.

Lo peor: El conjunto respira mucha irregularidad y a veces parece no saber muy bien a dónde ir. Además hoy en día su previsibilidad es obvia. 




La podéis encontrar en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-legado-tenebroso .
Os dejo una secuencia.






4- Häxan: la brujería a través de los tiempos (1922) de Benjamin Christensen

Breve apunte: Para todos aquellos que penséis que esos híbridos entre documental y ficción tan de moda hoy en día son un fenómeno reciente echar una mirada a esta cinta danesa de hace 92 años. De rotunda modernidad, mezcla documental didáctico con documental ficcionado y nos habla de la "brujería" y de sus consecuencias en distintas épocas. Tampoco faltan culto a demonios, iglesia, locuras y patologías varias, instrumentos de tortura incluidos. Una extraordinaria rareza.

Lo mejor: Su plasmación del imaginario telúrico con demonios y brujas usando sobreimpresiones, animaciones y extraordinario maquillaje.Los episodios 3 y 4, estremecedores, donde vemos el modo de actuar de la Inquisición y que nos tememos se parecía mucho a lo mostrado.

Lo peor: Pierde bastante interés en sus últimos capítulos

Se puede ver en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/haxan
Os dejo el trailer.





3- The phantom of the opera (El fantasma de la ópera) (1925) de Rupert Julian

Breve apunte: La primera versión que conocemos del famoso fantasma tiene muchos aciertos y quizás es una de las primeras películas que podemos considerar de terror puro de la historia del cine. Un loco deformado que secuestra a una chica a las catacumbas de la ópera y que quiere forzarla a que le ame y un final que seguro después influenció a Frankenstein años después.

Lo mejor: Esas trampillas, pasadizos secretos, cristales con un mundo detrás que llenan las catacumbas de la ópera. El juego de luces y sombras de la película y por supuesto, una vez más, el omnipresente y magnífico Lon Chaney. El momento en que se descubre su cara...

Lo peor: Cierto exceso amoroso melodramático, muy de aquella época, así como también el típico humor de contrapunto que hoy en día casi nunca resulta. 




También esta en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-fantasma-de-la-opera-1925
Os dejo la escena en que se le ve a cara a Lon Chaney...




2- El gabinete del doctor Caligari (1920) de Robert Wiene

Breve apunte: La más radical muestra de ese movimiento que empezaría a conocerse como expresionismo alemán, El gabinete del doctor Caligari es una película única que más allá de su estética se adelanta a su tiempo componiendo una historia en la que el plano real y el de la locura se solapan y se retroalimentan. Su influencia seguirá hasta nuestros días con muchísimo cine incluido Lynch o Shutter Island de Scorsese.

Lo mejor: Sus escenarios cartón piedra alucinógenos e irreales, el onirismo de la feria, el fascinante manicomio lleno de locos  y obviamente el secuestro por los tejados

Lo peor: Muy poca cosa, pero diremos el hecho implícito del expresionismo, con sus exageraciones interpretativas que puedan echar a alguno para atrás o un pequeño bajón climático en el segundo tercio de la cinta.



También en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/el-gabinete-del-doctor-caligari
Os dejo un trailer.




1- Nosferatu (1922) de F.W.Murnau

Breve apunte: Una de la varias obras maestras de F.W.Murnau, adaptación encubierta del Drácula de Bram Stoker que después le traería al director problemas por no haber comprado los derechos del libro. Obra clave del expresionismo alemán y relato fiel en esencia, sobre todo de la primera parte de la novela, la cinta de Murnau se puede considerar uno de las únicas películas de terror puro de la etapa del cine mudo.

Lo mejor: La terrorífica interpretación y caracterización de Max Schreck animalizando al vampiro de forma magistral. Las escenas del barco, con Nosferatu levantándose o en la cubierta. Nosferatu succionando largo rato, de forma terrorífica, el cuello de la chica. La ambientación. La vaporosidad. La irrealidad onírica. Como logra capturar la esencia del terror.

Lo peor: Quizás decae un poco en la primera parte del quinto acto, con el tema peste. Y ese Nosferatu andando a la luz del So, ¿es un demérito, un fallo o hay algo más? Un demérito que tiene el encanto de llenar páginas y páginas de críticas, opiniones e interpretaciones.

Obviamente, también en Filmin: https://www.filmin.es/pelicula/nosferatu
Hay un trailer fantástico...

















Y como bonus, si queréis ver algunas de las primeras imágenes de monstruos del cine, os dejo un vídeo compendio, con escenas de películas que van del 1896 al 1910 (excepto Frankenstein no hay ninguna en la lista), que vistas así y con música tienen su rollo terror pero vistas en su conjunto poquito. En cualquier caso la primera semilla del cine de terror, sin ninguna duda está en estas películas pioneras.