lunes, 30 de abril de 2012

Crónica del D'A (1): Grandes dosis de cine francés

Pues estoy inmerso en el festival D'A, festival de cine de autor de Barcelona y durante estos primeros tres días he podido visionar ya seis películas, dos por día. Voy a analizarlas brevemente a continuación. Antes que nada constatar que el festival está siendo un éxito moderado de público y que la calidad de las películas está siendo algo inferior a lo que esperábamos e incluso algo inferior a la pasada edición. Pero queda mucho. Sí quiero criticar la chapuza que se ha hecho este año con la retrospectiva a  Claire Dénis, con proyecciones en la filmoteca y casi todas fuera de las fechas del festival. Algo surrealista y bastante indignante, ya que entiendo que una retrospectiva anunciada a bombo y platillo como parte del festival debería coincidir totalmente con las fechas del mismo, como ocurrió la pasada edición con la fenomenal retrospectiva a Guy Maddin. Cuidado D'A, porque un festival que celebra su segunda edición y que está llamado a ser el más importante de la ciudad no puede cometer estupideces de este calibre. Siempre pasan factura. En fin, casi sin tiempo para escribir (ésto no es Sitges, con mis días de fiesta y mi total dedicación) pero relajado y  feliz tras soltar lastre, aquí van mis primeras seis películas vistas en el festival (cuatro de ellas, francesas).

Recordad que también están informando, quizás de otras películas, quizás con otras opiniones los amigos de Cine Latino, con una crónica diaria y los amigos de Después de 1984 con una crónica, como yo, cuando pueden. Imprescindibles ambos blogs si te interesa de verdad lo que está ocurriendo en el D'A.


Un amour de jeunesse

La joven realizadora francesa Mia Hansen-Love nos presentó en la inauguración su tercera película, una deliciosa historia que es una crónica del primer enamoramiento, su difícil, lenta, pero segura superación y el poso que deja en nosotros para el resto de nuestras vidas. La primera parte de la película, sencilla, algo rohmeriana, un pelín empalagosa, nos narra el total enamoramiento de una adolescente por un joven soñador que termina por abandonarla. Naturalidad, sencillez, una transparente fisicidad y el retrato de una chica con cierta tendencia a la dependencia emocional y con una notable inseguridad en sí misma llenan de claridad, de sutil brillantez ésta primera parte de la película. La segunda parte es aún mejor. Tras la notable depresión de su protagonista, continuos saltos temporales muestran como tras los años, sin milagros, sin grandes porqués, el paso del tiempo cura la herida y devuelve las ganas de vivir transformando la protagonista en otra persona. Pocas veces he visto narrada de forma tan brillante la superación de un primer amor, su aparente olvido. La tercera parte en que vuelven a coincidir ambos, termina por parecerme la más fallida pues rompe un poco la coherencia de lo que había explicado hasta entonces, haciendo que los personajes, pese a entender que siempre quedará una chispa, en cierta manera involucionen. Sin ser perfecta ni mucho menos (la película me parece irregular y algo lenta) el film contiene numerosos aciertos y  muestra la personalidad de una directora con estilo, lejana a modas de direcciones rimbombantes que dará de que hablar. Y la interpretación de la joven Lola Créton es más que espléndida. Una buena inauguración, sin duda.


Hors Satan

En mi haber ya contaba con dos visionados del cineasta Bruno Dumont, L'Humanité y Twentynine palms, suficientes para conocer lo raro, raro que es este director. Con Hors Satan vuelve a realizar una película inclasificable, muy contemplativa, con actores no profesionales, feos, vulgares, en el límite de la cordura y nos muestra un conjunto de situaciones, a veces violentas a veces tiernas, en que un vagabundo intima con una joven maltratada, la defiende con estallidos de violencia, la ama a su manera y se dedica a exorcizar a gente del pueblo que quizás está poseída por alguna especie de diablo. Dumont consigue desesperar e indignar en gran parte de su metraje a un espectador cansado de tanta tontería, de tanta contemplación sin sentido, de tanta vacuidad, pero en otras ocasiones logra impregnar de misterio, ambiente enfermizo, de extrañeza malsana, de extracto de mal puro una narración que cuenta con muy pocos medios, con pocos espacios, con muy pocos recursos. El producto resultante es muy desconcertante pero no carente de cierto misterio sugerente, para algunos espectadores que entren, ni que sea en parte, en el rollo alienante del director.


Orson West

La interesante ópera prima de Fran Ruvira pretende ser un híbrido entre ficción y documental y un juego metalingüístico de cine dentro del cine que al menos como punto de partida, es meritorio. Un equipo de rodaje realiza una película en un pueblo en el que Orson Welles estuvo realizando localizaciones muchos años atrás. El rodaje es ficción. La historia de la actriz de la película, nacida en el lugar y que regresa al pueblo tras un asunto amoroso mal cerrado es ficción. Ambas ficciones están muy desaprovechadas y se salvan por los puntos de humor que le otorgan un trío de niños y un viejo que observan el rodaje y el director del film, de tono muy autoparódico y algo cínico para con los directores. En el lado del documental están ciertos apuntes irrelevantes sobre la verdadera historia de Welles por las tierras y los testimonios de los abuelos del lugar (sin duda lo mejor) sobre sus recuerdos del genial director. Al final, una película que se ve con curiosidad, que no aburre, pero que termina por ser un híbrido sin demasiada gracia, que con la excusa de dejar espacios para la interpretación del espectador termina por no ofrecer un tono personal al relato. La dedicatoria final a Joaquim Jordà muestra que el referente del director es espléndido pero que la distancia con él es, por ahora, inmensa.


Romance Joe

Película coreana, ópera prima del director Lee Kwang-kuk, ayudante de dirección hasta la fecha de Hong Sang-soo, en que el discípulo, pese a mantener cierto tono conversacional naturalista y plagado de alcohol y gente del mundo del cine parecido al de su maestro, lleva a otro estadio algo más abstracto y formalmente más complejo su film. La película es una maraña de relatos contados por protagonistas, dentro de los cuales los protagonistas cuentan otros relatos, dentro de los cuales los protagonistas cuentan otros relatos... Quizás reales, quizás idealizados por el recuerdo o quizás inventados a partir de experiencias propias, la maraña de relatos que aludía se hace confusa y difícil de desentrañar. La tristeza existencial, los amores perdidos y la creatividad como motor de salvación en nuestras vidas constan, pero quedan demasiado difusos dentro de un riesgo formal y argumental que pesan  a la película como una losa y del que no logra emerger jamás, provocando cierto tedio. Con buenas maneras para ser una ópera prima, pero claramente fallida.


Les bien-aimés

De nuevo de tierras francesas nos llega la última película del personal Christophe Honoré, una historia de dos generaciones, madre e hija, con sus tendencias algo impulsivas para con sus vidas y sobretodo en cuanto al amor se refiere. La historia de esa familia algo disfuncional, de estas dos mujeres impulsivas condenadas a la soledad existencial y al desamor, está contada con gran lujo de detalle fetichista, colorido, pomposidad estético-gay, canciones y con enormes altibajos en la narración. Momentos de gran calado emocional que conmueven al espectador (las dos muertes, algunos instantes de profunda y abstracta melancolía) se alternan con momentos sosos e incluso con trazos de guión muy difícilmente creíbles y algo vergonzosos. Buenas interpretaciones, momentos de virtuosismo formal y otros de indudable emoción no son suficientes para llevar la película más allá del aprobado holgado pero muy lejano a la obra coherente, regular y superior.

L'Apollonide

Estamos ante una de las películas más esperadas del festival, que casi llenó la sala grande y que me resulta más difícil de criticar y de puntuar. Bertrand Bonello realiza sobretodo un virtuoso ejercicio de estilo para narrarnos las vidas e intimidades de estas protitutas que viven y trabajan en un prestigioso burdel de finales del s. XIX, principios del XX. Con una dirección exquisita y de mérito en un espacio casi cerrado, claustrofóbico, la película empieza por generarnos una cierta fascinación con el mundo que narra (de forma preciosista pero realista, detallista) para ir evolucionando en el tono e ir cambiando nuestra percepción y nuestros sentimientos que no solo se identifican con el tedio, la opresión, el miedo y la infelicidad de las prostitutas, sino que a medida que el director nos muestra ciertos ambientes enfermizos, violentos y degenerados,  nos provoca importantes dosis de repulsión putrefacta, de indignación, de rechazo, de asco. Mi percepción es que tales sensaciones cambiantes son las que el director pretende provocar y generar, cambiando el  cierto encanto bucólico generado por nuestra fantasía en el inicio por una brutal degradación e indignación con lo que vemos a medida que avanza su metraje. Por lo tanto, pese a que su visión no es nada agradable hay que reconocer a la película el mérito que tiene, remover nuestras conciencias y nuestros intestinos al tiempo que nos explica con detallismo esteticista la forma en que se vivía, casi como en un adinerado club social, en los burdeles de hace un siglo.

Es todo por hoy. A ver si a media semana puedo volver a informar. Por aquí os espero.

viernes, 27 de abril de 2012

12 recomendaciones para el D'A

Si anteayer hablamos de doce propuestas de pasado, hoy toca el turno a doce intuiciones de futuro que se podrán ver en el festival D'A de cine de autor de Barcelona que empieza hoy a las 20'00h.

Antes de hablar del D'A permitidme un (espero que breve) previo para aclarar ciertos aspectos que deseo matizar ante el desafortunado texto que Mario Salazar realizó en los comentarios del anterior post dedicado al cine iraní. No voy a entrar a valorar las calificaciones que usó contra mi persona como "alguien verdaderamente incapaz" o "te falta cerebro" o contra mi blog al que tildó directamente de "mierda" porque creo que hablan por sí solas. Sí que quiero aclarar un par de temas por respeto a vosotros, para que no haya malos entendidos:

1- En dos ocasiones dice (y no es la primera vez que lo hace) que yo dije que la película el árbol de la vida era "basura". Como veo que incluso alguien alude a la película en los comentarios quiero enlazar la crítica que hice sobre ella para que se vea que jamás utilicé esa palabra y que en realidad la película me despierta ciertos sentimientos encontrados, más allá de posicionarme en el lado de adorarla o menospreciarla sin más. Si hubiese dicho que era una basura lo seguiría defendiendo y no me avergonzaría de lo mismo, ya que cada uno tiene su opinión, pero como no lo hice y por lo tanto me molesta, nada mejor para aclararlo que mostraros mi post sobre la misma: http://losthighwayblog.blogspot.com.es/2011/09/mi-pelicula-de-la-semana-el-arbol-de-la.html

2- Como todo el problema de Mario Salazar proviene de mi comentario de que "El sabor de las cerezas" es para "el cinéfilo inteligente", aclaro que cualquier opinión me parece perfecta y que es una manera de expresarme, pero incluso si lo pensase de verdad no pasa nada, no deja de ser una opinión. Si a otro le parece que es para público poco inteligente, lo expone sin más, lo discutimos y tan contentos. De hecho luego opina C.Noodles, que tengo claro que es inteligente, y apostaría que mucho más que yo, y dice que no le gusta Kiarostami. Pues genial. Como debe ser. Sin embargo, como no quiero ofender a la gente que lee el  blog, si a alguien molestó esta afirmación le pido disculpas, ya que quizás a veces practico una crítica algo agresiva o sentenciosa. Pero es mi manera de escribir. Nada más, aclarado queda y perdonad.

Vamos a lo que realmente me lleva a escribir este post y es que hoy se inaugura uno de los festivales más potentes (sino el que más) de la ciudad de Barcelona, aunque como solo lleva un año de vida, aún debe afianzarse. Ya he hablado en varias ocasiones del festival y he hecho dos posts con parte de la programación. Hoy solo quiero recordar que el festival empieza hoy a las 20'00h con la película inaugural Un amour de jeunesse (sesión a la que asistiré) y recomendar 12 de las películas que en él se proyectan, según mis informaciones, intuiciones y gustos me hacen presagiar. Nada que pueda contrastar, claro. Espero veros por allí si estáis cerquita porque el festival bien lo merece. Iré informando durante el mismo. Como siempre, podéis consultar la web en el cartel del margen derecho del blog.

Mis doce recomendaciones, sin orden alguno ( con las sinopsis del festival y un breve comentario mío a continuación):


Un amour de jeunesse

Un amour de jeunesse supone para su directora el cierre a una especie de trilogía en la que ha recorrido temas comunes en su obra: la supervivencia tras una muerte o separación, el paso del tiempo, la fuerza de los sentimientos. Pero en su nueva película además trata un tema universal: el paso a la edad adulta y el hecho de aprender a vivir solo y libre. Con una puesta en escena directa, casi invisible pero absolutamente personal, y unos actores luminosos, narra la historia de una chica que no puede superar un amor de juventud, hecho que la consumirá durante diez años. Emoción y sinceridad para retratar los sentimientos más complejos.

Porque además de ser la película inaugural, porque su directora, la joven Mia Hansen-Løve está demostrando, justo con su ahora tercera película, ser una de las voces más interesantes del cine de autor de nuestro país vecino, con un cine tan sutil que sorprende.


Once upon a time in Anatolia

Un día y una noche durante la investigación de un asesinato. La búsqueda de un cuerpo enterrado en las estepas de Anatolia. Un grupo de policías y un sospechoso que vagan por la noche mirando de entender qué sucedió. Un drama criminal que nos habla de unos personajes, de un país, de lo que hubiera podido ser pero que ya no será. Ceylan vuelve a poner su mirada contemplativa, tarkovskiana, al servicio de un viaje interior rebosante de melancolía. Sus personajes son de carne y hueso, intimamos con ellos y los conocemos a través de sus deseos, sus miedos, su complejidad. Su cine nos llega, profundamente. Porque nos habla de nosotros mismos.

Porque  el director turco Nuri Bilge Ceylan ha demostrado con sus anteriores películas ser una de las voces más personales del panorama cinematográfico actual con films difíciles, lentos, preciosistas y sorprendentes. No es para todos los paladares pero es la típica película que ha de verse en un festival, la razón de ser de los mismos.


Into the abyss

Proyecto acariciado por Herzog desde los inicios de su carrera, este documental nos adentra en los entresijos de la vida de dos convictos condenados por un triple homicidio en Texas. Subtitulada A Tale of Life, A Tale of Death, ya que uno de ellos fue condenado a cadena perpetua y el otro a muerte, el film nos muestra una serie de entrevistas con ellos y con otras personas vinculadas con el crimen y el proceso judicial. Como es habitual en el cine de Herzog, esto no es más que la forma para que el realizador germano teja otra de sus disecciones de la naturaleza humana y las pulsiones de amor, vida y, en este caso, de muerte que la catalizan.

Porque es una película de Werner Herzog, ¿no? Solo por ser suya merece la pena. Y además vuelve al documental, tan frecuentado por el director en los últimos años y con un tema al que le tenía ganas.


Life without principle

Johnnie To es un cineasta a contracorriente y le gusta indagar en lo más profundo del alma humana. En esta ocasión ofrece una mirada desgarradora a la cultura consumista de Hong Kong y se centra en la obsesión por el dinero de unos personajes desesperados por alcanzar un futuro mejor. Tres vidas anodinas en la gran ciudad, que ven como sus destinos se cruzan por culpa de una maleta robada, que podría ser la única salida a sus problemas. Un viaje frenético en busca de respuestas, que nos obliga a cuestionarnos lo correcto, lo inmoral y las decisiones que debemos tomar para sobrevivir en un momento de crisis económica generalizada.

Porque Johnie To, pese a una cinematografía algo irregular, bien merece una oportunidad con su nueva película. Al menos la buena dirección está garantizada. Y a parte, los que leéis el blog ya sabéis de mi fascinación por la cinematografía asiática.


O abismo prateado

Hay muchas canciones inspiradas en películas, lo que ya no es tan habitual es encontrar una película cuyo punto de partida es una canción. Tal es el caso del nuevo film del realizador brasileño Karim Aïnouz, que se inspiró en la canción de Chico Buarque, Olhos Nos Olhos, para relatarnos una noche en la vida de una mujer en plena desintegración emocional, después de recibir un sms desconcertante. Filmada en un preciosista scope, acompañamos los desvelos de Violeta por las calles de Rio de Janeiro, sumergiéndonos en su abandono. Al mismo tiempo una reflexión sobre la importancia de la sinceridad y un tratado sobre el espíritu de superación, el drama de Violeta se torna universal en una película agridulce, como la canción que la inspira.
Porque la anterior película de Karim Aïnouz, Viajo porque preciso, volto porque te amo me pareció una de las sorpresas más rotundas en cuanto a cine absolutamente outsider de los últimos años. La película citada era lo más anticomercial que un servidor ha visto en años, pero tenía un gran encanto. Tengo interés en ver hacia donde está evolucionando.


Hors Satan

Si The Tree of Life suponía la exploración del alma humana y la búsqueda de Dios en clave new-age, Hors Satan es la prima bastarda y desmañada de la película de Terrence Malick. El director de L’Humanité, dos veces ganador del Premio del Jurado en Cannes, continúa con su análisis de la naturaleza humana, y por el camino divide al público, la crítica y a cualquiera que se le ponga por delante. Un vagabundo sin nombre que ayuda a los locales sin pedir nada a cambio, una playa vacía donde refugiarse, una extraña relación con una joven, la policía que investiga unos misteriosos asesinatos… Largos silencios y minimalismo exponencial, belleza bizarra y reacciones violentas, actores no profesionales y emociones extremas. Ha quedado claro que es un trabajo bipolar. ¿Podemos pedir más?

Porque Bruno Dumont es de los llamados enfants terribles del cine francés. Su cine, radical, lleno de silencios, de tiempos muertos, crispa o apasiona. Y yo a estos tíos no puedo resistirme.


L'Apollonide

En los albores del siglo XX, una casa de tolerancia nos abre las puertas de un mundo oculto y aparentemente lujoso, de largas noches en las que corre el champán, de solidaridad entre meretrices, cojines mullidos y brocados excelsos. Pero el reverso de opresión, oscuridad y sordidez está presente desde el principio, y las chicas, esclavas al fin y al cabo, se ven sometidas a los caprichos de su rica clientela, a las enfermedades y a la progresiva decadencia del negocio. Rodada de manera exquisita, sus imágenes fascinan, pero no hay en ellas nostalgia ni esconden la dura realidad que retratan: la de un mundo claustrofóbico, asfixiante e intoxicante.

Porque la estética de la película, muy preciosista, el morbo de la temática del burdel del s.XIX y las críticas cosechadas tras su paso por Cannes hacía tiempo que la habían puesto en mi punto de mira.


Snowtown

Jamie, un chico de dieciséis años, vive con su madre y sus hermanos en un suburbio de la ciudad australiana de Adelaida. Es un barrio degradado donde la delincuencia, la drogadicción y la pederastia son prácticas comunes mientras las autoridades se lavan las manos. La llegada de John a la familia, llenando el espacio de la figura paterna ausente, parece poner orden en el caos reinante. Muy pronto John usará su carisma para manipular a sus anchas las almas perdidas de esta familia. Basada en hechos reales, Snowtown retrata con crudeza la historia de un asesino despiadado. Un film sobrecogedor por la dureza de las imágenes, pero al mismo tiempo fascinante e imprescindible.

Porque a mí que me gusta el cine de género, me cuesta resistirme a esta propuesta que promete ser uno de los platos más polémicos e indigestos del festival.


Bullhead

Impresionante thriller ambientado en el mundo del tráfico de hormonas para el ganado, Bullhead es la ópera prima de un director que llegará alto. Con un guion de hierro, el film nos introduce en el desagradable mundo de los ganaderos mafiosos, misterioso asesinato incluido, para explicarnos el drama personal de Jacky Vanmarsenille, un niño atrapado en el anabolizado cuerpo de un hombre desgraciado y enganchado a las hormonas con las que engorda a su ganado, interpretado por un espléndido Matthias Schoenaerts, un actor desconocido que protagonizará el próximo film de Jacques Audiard  (El profeta). Músculo, intensidad, drama y testosterona nunca tuvieron un reflejo tan impactante en la pantalla.

Porque cosecha muchos premios, pases en festivales y estuvo nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa. Pese a ello voces cercanas me la desacreditan. Curiosidad.


Diamond Flash

Todo lo que se diga sobre Diamond Flash, la inclasificable ópera prima de Carlos Vermut, es spoiler. Y no porque su historia encierre revelación o sorpresa (de hecho, encierra muchas revelaciones y muchas sorpresas). Es spoiler porque su forma de jugar con las expectativas del espectador es tan irresistiblemente extraña, tan imprevisible y escurridiza, que vale la pena enfrentarse en ella sin croquis, sin pauta a la que agarrarse. Solo se puede avanzar que tiene un guion y unas interpretaciones alucinantes, que arranca con la desaparición de una niña, que su intensidad emocional hace mella y que más que una película es una experiencia. Alucinen.

Porque viene con el aura de auténtica película de culto española, desproporcionada, excesiva, cercana a Tarantino y con un argumento por lo menos delirante. ¿Se necesita algo más?


El senyor ha fet de mi maravelles

A partir de la propuesta del CCCB de correspondencias fílmicas que inauguraron Erice y Kiarostami, el diálogo entre Lisandro Alonso (Buenos Aires) y Albert Serra se convierte en un largometraje fuera de norma. Una especie de hilarante making off en el que parte de un equipo de rodaje viaja a la Mancha a la búsqueda de los escenarios naturales de la vida del Quijote para rodar una película. En teoría, puesto que no queda nunca claro qué película rodarán y lo único que vemos son las batallitas de los actores y el equipo de la película. Con sentido del humor y saltándose las estructuras narrativas, Serra ha realizado una de las mejores películas catalanas del año.

Porque no puedo evitar sentir fascinación por el cine más radicalmente rompedor, y el catalán Albert Serra ha dado muestras de radicalidad en Honor de cavalleria  y El cant dels ocells. Su cine es tan extraño que ni tan solo sé aún si me gusta. Estas cosas a mí (llamadme enfermo) me parecen irresistibles.


Profesor Lazhar

Hoy en día, recibir una nominación a los Oscars no parece ser garantía de nada. Pero si hablamos de la categoría de Mejor película extrangera, la cosa cambia. Un profesor de primaria de origen argelino trabaja en una escuela de Canadá con una clase que acaba de sufrir un trágico suceso. Con todos los ingredientes para resultar totalmente engagé (la enseñanza en un país “occidental”, un inmigrante desplazado, las secuelas de una guerra), la película de Falardeau no cae ni en el sentimentalismo fácil ni en los ideales hippies, sino en una especie de dramèdia calculada al milímetro donde, por supuesto, lo que el profesor enseña a sus alumnos es más importante que lo que encuentran en los libros. Una maravilla que os dejará con la sonrisa a la boca, estamos seguros.

La clausura del festival es otra pelícua nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa, con bastantes buenas críticas y aparentemente mucho más convencional. Y algo normal para terminar después de tanto riesgo casi que apetece.


Pues de momento es todo. Iré informando en la medida de lo posible durante el festival pero no prometo mucha asiduidad, ya que trabajar, ir al cine, escribir y no descuidar del todo a mi familia es una tarea realmente ardua. Nos vemos por el D'A. Animaos.
  

miércoles, 25 de abril de 2012

Las 12 mejores películas del cine iraní



Esta semana se estrena la película documental Esto no es una película (que aún no he podido ver) del cineasta iraní Jafar Panahi (foto), que por desgracia ha sido noticia en los últimos años, debido a la pena de prisión a que le ha condenado el gobierno iraní por deslealtad política. Es decir, por ser combativo y hacer películas críticas con su país. Pese al clamor de parte del mundo de la cultura (pues hay otra gran parte del mundo cultural que se mira el ombligo y solo le importa su bienestar) a día de hoy, Jafar Panahi continúa en prisión cumpliendo una pena de seis años. Además también se la condenado a no salir del país ni hacer guiones ni películas en los próximos veinte años. Brutal. En fin, la película que se estrena esta semana es un documental sobre un día de los que Panahi estuvo en arresto domiciliario a la espera de la condena. Combativo hasta el último minuto. A esta triste actualidad del cine iraní se le une que hace unos meses se estrenó la película más exitosa de esta cinematografía hasta la fecha, como ya sabréis estoy hablando de Nader y Simin, una separación, película que ha ganado numerosísimos premios, incluido el Oscar a mejor película extranjera. Así pues, aprovecho la actualidad de esta cinematografía asiática, muy desconocida por el gran público, pero desde hace ya casi tres décadas muy reivindica por el mundo más cinéfilo, para realizar una lista con las que considero son las doce películas más recomendables del cine iraní. Antes unos muy breves apuntes:

En primer lugar citar los directores más reseñables de dicha cinematografía. Su emblema es sin duda Abbas Kiarostami (foto), director e intelectual con amplia y difícil cinematografía aún de actualidad, ya que sin ir más lejos este año tiene cinta en la Sección Oficial de Cannes Like someone on love, aunque la producción es japonesa. El otro gran clásico del cine iraní es Mohsen Makhmalbaf, con más de una decena de películas en su haber. Más tarde, en los 90, surgió la generación de Jafar Panahi, Majid Majidi y comenzó una de las dos hijas de Mohsen Makhmalbaf que se dedican al cine, Samira y ya en la década del 2000 surgieron otros tres grandes nombres propios, la segunda hija del cineasta citado, Hana Makhmalbaf, Bahman Ghodabi y Ashgar Forhadi. De todos ellos incluiremos al menos una película en la siguiente lista.

El cine iraní suele tener unos rasgos autorales muy marcados en la mayoría de sus películas más reseñables (con el director de Nader y Simin, Asghar Farhadi se ha experimentado una marcada ruptura):

1- En su inmensa mayoría de cintas los protagonistas son  niños.
2- Siempre ruedan en exteriores y estos exteriores suelen tener una importancia capital para la historia, un poco en la linea de lo que los exteriores resultaron para el neorrealismo italiano.
3- Muchas películas son muy sencillas y están explicadas como una sucesión de anécdotas pero esconden una parábola o una metáfora que el cineasta usa en forma de crítica social.
4- El ritmo es lento y a veces las historias carecen de clímax ni de final, resultando algo parecido a un trozo de vida filmada.
5- En muchos casos la frontera entre la ficción y el documental es muy leve y en algunos casos incluso se habla de cine, con fragmentos de cine dentro del cine logrando unas capas de espejos sobre la realidad difíciles de discernir.

He visto bastantes películas iraníes, pero la distribución y la forma de llegar a ellas no es muy amplia. Así que seguro me falta mucho por ver. Si alguien conoce alguna película reseñable que no esté en la lista que no dude en aportarla. Por ahora, mi lista de doce películas más recomendables del cine iraní son éstas:

12- Buda explotó por vergüernza  (2007) de Hana Makhmalbaf

Bajo la estatua del Buda que destruyeron los talibanes, aún viven miles de familias. Baktay, una niña afgana de seis años, es incitada a ir a la escuela por el hijo de sus vecinos que lee los alfabetos frente a su cueva. De camino a la escuela, es acosada por unos niños que juegan de forma cruel reflejando la sociedad tan violenta que los envuelve. Los niños pretenden lapidar a Baktay o destruirla como el Buda, o dispararla como hicieron los americanos en el laberinto de cuevas. ¿Será capaz Baktay de superar estos obstáculos para poder aprender los alfabetos en su lengua materna? (FILMAFFINITY)

Con solo 17 años Hana Makhmalbaf realizó esta irregular película, algo obvia en sus planteamientos, pero cargada de cierta fuerza crítica y cinematográfica esperanzadora para haber sido realizada por una chica de tan corta edad. Con una inolvidable interpretación de la niña protagonista Nikbakht Noruz y algunas secuencias de creciente tensión, la película resulta a veces estremecedora y a veces casi naïf. Premiada en San Sebastian con el Premio especial del Jurado.


11- La manzana (1998) de Samira Makhmalbaf

Los vecinos de un barrio de Teherán denuncian en la Dirección de Asuntos Sociales la dramática situación en la que se encuentran dos hermanas gemelas de 11 años, encerradas por su padre desde su nacimiento, alegando que sus hijas son como flores que pueden marchitarse con el sol. Cuando las autoridades toman cartas en el asunto, las hermanas quedarán libres y se enfrentarán a un nuevo mundo totalmente desconocido para ellas. (FILMAFINITY)

La ópera prima de Samira Makhmalbaf, La manzana, fue en su momento un hito debido a la corta edad de su realizadora (de nuevo 17 años), la crítica social que lleva implícita y sobretodo el hecho de que surgiese una mirada femenina en un país donde la mujer tiene un papel tan secundario. Sencilla, pausada y con planos muy bien elaborados (quizás el padre de la chica ayudaba) La manzana es tanto un grito en el desierto como un canto a la vida.


10- Close-up (1990) de Abbas Kiarostami

Un hombre llamado Hossein Sabzian pretende hacer creer a unos vecinos que es un importante director de cine. Les ofrece convertirse en protagonistas de su próxima película aprovechándose de su ingenuidad, hasta que es descubierto y empieza otra realidad para el avispado "cineasta", que será demandando por los afectados.
El prestigioso y multipremiado cineasta iraní Abbas Kiarostami, realiza una estimulante mezcla de falso documental y drama introspectivo con la que demuestra su gran amor al cine y a su Terán natal. A medio camino entre la realidad y la ficción, Kiarostami se reinventa a sí mismo para crear un film singular, tan rompedor como estimulante, abriendo las puertas hacia el debate ético y moral. Escogida por la legendaria revista Cahiers du Cinéma, como una de las 10 mejores películas del año. (FILMIN)

Pues poco más que añadir a la sinopsis de Filmin (obviamente podemos ver la película en dicho portal por 1'95 euros, además de otras que enlazaré cuando use sus sinopsis). Si antes decía de la fina linea que separa a veces en el cine iraní ficción de realidad este es el ejemplo más rompedor, del gran Abbas Kiarostami, que realiza un híbrido entre documental, mockumentary y ficción tan apasionante como de gran carga intelectual. Casi desconocida y muy reivindicable.


9- El silencio (1998) de Mohsen Makhmalbaf

Jarshid es un niño ciego de diez años que vive con su madre. Como no pueden hacer frente al alquiler de la casa en la que viven, el casero les quiere echar, razón por la cual el pequeño tiene que conseguir el dinero necesario trabajando como afinador de instrumentos musicales. (FILMAFFINITY)

Aunque la película del padre Makhmalbaf se acerca a la moda imperante en el cine iraní de cine con niños y crítica social en forma de parábola, el cineasta usa aquí los sentidos del protagonista para ofrecer una obra más artística, más abstracta y más experimental a medio camino entre el cuento y la poesía.


8- A propósito de Elly (2009) de Ashgar Farhadi

Ahmad lleva años viviendo en Alemania y ha vuelto a Irán, su país natal, para una corta visita. Sus amigos de la universidad deciden organizar una reunión de tres días en el mar Caspio. Sepideh, una de sus amigas, sabe que Ahman acaba de divorciarse de una alemana. Se ocupa de organizarlo todo e invita a Elly, la maestra de su hija, a la reunión. Elly cae bien a todos. El segundo día, Elly desaparece. El grupo se pone en contacto con su familia, pero no saben nada de ella. Todos culpan a Sepideh por invitar a Elly y estropearles la reunión. Poco a poco, el grupo cambia de opinión acerca de Elly, hasta que la verdad acaba por salir a la luz (FILMIN)

Justo antes de realizar Nader y Simin, una separación, Ashgar Farhadi ya dio signos de renovación del cine de su patria con esta película algo irregular (para mi gusto tiene una primera mitad espléndida y una segunda menos acertada) en que no hay niños, ni parábolas ni calles destruidas con gentes pobres, sino un grupo de jóvenes que se divierte con naturalidad un fin de semana. Una primera parte con reminiscencias de La aventura de Antonioni y una segunda mitad en que entra cierto tono de thriller para un film que pese a posibles fallos anuncia lo que vendrá después y que es muy reivindicable.


7- Las tortugas también vuelan (2004) de Bahman Ghodabi

La conmovedora historia de unos niños de un pueblecito del kurdistán iraquí que cada día arriesgan sus vidas desactivando minas para luego venderlas. Al mismo tiempo el pueblo busca desesperadamente una antena parabólica para conseguir noticias acerca del ataque de Estados Unidos contra Irak. (FILMIN).

Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, la película de Bahman Ghodabi también tiene niños pero está lejos de la dulzura que poseen algunas de sus predecesoras. Escalofriante y desgarradora película de denuncia que no solo entristece sino que casi aniquila al espectador por su terrible dureza. Un auténtico grito de dolor clamando justicia.


6- El globo blanco (1995) de Jafar Panahi

El 21 de marzo, primer día de la primavera, se celebra en Irán el Año Nuevo. Razieh, una niña de ocho años, sueña con conseguir el tradicional pez dorado de esas fiestas. Con la ayuda de su hermano Ali, convence a su madre de que le dé dinero para comprarlo. Pero el camino hasta la tienda donde venden peces dorados es muy largo y está lleno de peligros. Razieh, sola y desamparada, vive toda clase de peripecias antes de conseguir lo que quiere: pierde y recupera el dinero, se lo roban, se le cae por una cloaca, llega tarde a la tienda. (FILMAFFINITY)

Una de las primeras películas de Jafar Panahi con guión de Kiarostami y claro ejemplo del más brutal minimalismo argumental. La película nos muestra las pequeñas peripecias de una niña y lo que realmente importa es lo que vamos viendo a su alrededor y además termina con un plano buenísimo, que además de dar título a la película nos viene a decir que podríamos haber hecho otra película de denuncia mucho más clara pero que solo podemos sugerir. Premiada con la cámara de Oro en Cannes, uno de los títulos emblema de la cinematografía iraní.


5- Kandahar (2001) de Mohsen Makhmalbaf

Película que refleja la situación de Afganistán bajo el régimen talibán. Curiosa e involuntariamente, fue estrenada en la misma época que EEUU atacaba el mencionado país tras los atentados del 11 de Septiembre, lo que promocionó la película de forma adicional. (FILMAFFINITY)

Incluí en su momento esta película entre las mejores 200 película de la década pasada. Dije lo siguiente: " En Kandahar, Mohsen Makhmalbaf cambia a los niños protagonistas por una mujer y la inocente percepción de la realidad de éstos por una mirada mucho más atroz, que peca al principio incluso de sensacionalista (aunque quizás está en su derecho) pero que mezcla costumbrismo, con un humor surrealista desconcertante y brutalidad con imágenes de una poética sublime. Makhmalbaf nos muestra la realidad de un Afganistán de antes de la guerra con EEUU, cuando una mujer que se exilió en Irán decide acudir al rescate de su hermana que permaneció en la capital afganesa, Kandahar, y que ya no soporta tanta opresión. Una bella mirada cubierta por un burka, un hermoso paisaje lleno de devastación, gente encerrada en una cárcel sin rejas, gestos, colores. Una propuesta tan pequeña como necesaria".


4- ¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987) de Abbas Kiarostami

Historia de un alumno que busca la casa de un compañero para devolverle su cuaderno. En la escuela del pueblo de Koker, al norte de Irán, Mohamed no ha hecho los ejercicios en el cuaderno y el profesor le amenaza con la expulsión si vuelve a repetir la misma falta. Esa misma tarde, su compañero, Ahmed, toma por equivocación el cuaderno de Mohamed y cuando decide ir a buscar la casa de su amigo para devolvérselo, se pierde en la noche. Un canto a la solidaridad protagonizada por un niño, capaz de atravesar a pie kilómetros de campos en mitad de la noche por evitar el mal de su compañero. (FILMAFFINITY)

Seguramente la primera película (o la primera que se conoce en Occidente) iraní con historia muy pequeñita y protagonizada por niños. Muy sencilla, muy minimalista, cargada de buenos sentimientos, con paisajes muy abiertos y pequeños gestos, esta parábola con moraleja sigue siendo una de las más conocidas y valoradas del cine de Irán. Con ella se dio a conocer Abbas Kiarostami.


3- Niños del paraíso (1997) de Majid Majidi

Los zapatos de la pequeña Zhore han desaparecido. Su hermano mayor Ali los ha perdido. Son pobres, y no tienen para unos zapatos nuevos. Pero ellos dan con una idea para que Zhore tenga sus zapatos: compartir los de Ali... (FILMAFFINITY)

En la misma tradición que la película que nos precede, cine con niños y parábola con buenas intenciones, Majid Majidi teje un film con pocos medios pero muy emotivo sobre unos hermanos que deben compartir sus zapatos en el día a día. Triste, poética, esperanzadora y muy en el fondo desgarradora, el cineasta iraní logra el milagro casi sin presupuesto pero con mucha sensibilidad y cariño. Su película estuvo nominada al Oscar. Para todos los públicos.


2- Nader y Simin, una separación (2011) de Asghar Farhadi

Cuando su esposa le deja, Nader contrata a una joven para que cuide de su padre enfermo. Pero no sabe que la mujer no solo está embarazada, sino que trabaja sin el consentimiento de su perturbado marido. Nader no tarda en encontrarse en medio de una maraña de mentiras, manipulaciones y enfrentamientos.(FILMIN).

Pues una de las películas del pasado año, ganadora de múltiples premios que comenzaron con el Oso de Oro en Berlín y terminaron con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. La historia de dos matrimonios a los que un percance enemista levanta con suma sutilidad los problemas de las relaciones entre los humanos en un film sin culpables, solo con víctimas y con el Irán actual como telón de fondo. Imprescindible.


1- El sabor de las cerezas (1997) de Abbas Kiarostami

Ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1997, Abbas Kiarostami consiguió el reconocimiento internacional con la historia de un hombre de mediana edad dominado por el deseo de suicidarse. Su única preocupación es encontrar a alguien que le ayude y se comprometa a enterrarlo. En su búsqueda conocerá a una gran variedad de personajes. (FILMIN)

Obra maestra del mejor cineasta iraní de todos los tiempos, ganadora de la Palma de Oro en Cannes y solo apta para los cinéfilos más inteligentes, la historia de un hombre que circula con su coche por paisajes áridos en busca de ayuda para que alguien lo entierre en el momento de su suicidio es una película muy triste, muy melancólica, muy discursiva, muy filosófica pero de una sutilidad tan y tan grande que para muchos será imposible de comprender. Con una importancia capital de sus paisajes secos, con un final de nuevo con cine dentro del cine que desconcierta pero que trasciende y tocada por la gracia de la sublimidad, la película está muy lejos de ser plato de todos los gustos, pero deja huella imborrable en los que sabemos disfrutarla.


domingo, 22 de abril de 2012

Premio Liebster blog

El amigo Mr. Lombreeze del blog De gusanos y lombrices ha tenido el detalle de concederme este premio bloguero, premio que valoro más si cabe por concedérmelo un tipo con el que no tenemos excesivos puntos de coincidencia en nuestros gustos e ideas, pero por el que siento cierta admiración y sobretodo respeto. Gracias Mr. Lombreeze.
Las reglas del meme me obligan a conceder otros  Premios Liebster a cinco blogs con la condición de que tengan menos de 200 seguidores. Teniendo en cuenta que hace menos de un año ya concedí otro premio bloguero a 10 blogs, como podéis ver aquí, voy a conceder cinco premios sin repetirme en los que galordoné la pasada vez.  
Vamos allá:

A Daniel de Cine puro, al que no pude galardonar la otra vez por las reglas del concurso (él me galardonó a mí) y al que considero un bloguero imprescindible con unas críticas muy solventes, unas listas muy trabajadas y unos gustos con los que suelo identificarme. Sin duda una de los blogs que más me gustan y que leo con más devoción.

El blog Sónicos, al que sigo con asiduidad más recientemente me encanta. Me hace descubrir mucho cine oriental, realiza críticas desenfadadas, directas y algo erótico-festivas y tiene una selección de fotografías (que desde hace poco cuenta con un espacio propio para fotógrafos orientales en Lente rasgado) muy sugerente. Ambos blogs son geniales. Así que mi segundo premio es para sónicos con mención a lente rasgada. Un blog que a parte de sugerente es diferente y algo misterioso. Y yo soy lynchniano...

También no hace mucho que sigo un blog espléndido llamado Ciudadano Noodles que alterna vistosas y entusiastas críticas de estrenos recientes con otas de grandes clásicos, además de dar entrada en su blog a  espléndidos monógraficos y hablar de viajes, libros e incluso cómics. Un blog potente con críticas muy amenas, directas, entusiastas y muy fácil de leer, muy expresivo. Un gran descubrimiento reciente.

El blog Ganarse un acre del amigo Roy Bean suele hablar de cine clásico, aunque de vez en cuando también dedica críticas al cine actual. Siempre demuestra su sapiencia y acompaña las breves pero excelente críticas con una selección fotográfica realmente adictiva y un acompañamiento musical para la ocasión. Su abanico de títulos es totalmente ecléctico y a menudo nos hace descubrir películas que para vergüenza nuestra, ignorábamos.

Jordicine no falta a su cita de los lunes (algunas veces hace otro post semanal) para hablarnos del estreno o estrenos que ha visto durante el fin de semana y de un libro que ha leído en los últimos días. Con críticas no muy extensas pero muy certeras en su exposición y con unos gustos que se me antojan muy fiables, Jordicine llena de amor al cine y a la literatura sus cuidados posts. Y sus lectores lo agradecemos.


jueves, 19 de abril de 2012

Festival Mecal 2012: Retazos y cortos

Como ya sabréis, estos días estoy sumergido en el mundo del corto. Se está celebrando en Barcelona el Festival Mecal y os recomiendo mucho, que si os gustan los cortometrajes, os paséis. Hay oferta y gustos para todos.
Se me hace muy difícil hacer un post sobre los cortos que he visto, pues necesitaría mucho texto y daría una información poco atractiva para vosotros. Así que tras escudruiñarme la cabeza he decidido dividir este post en dos partes.

En la primera ahondaré en una de las sesiones que he visto hasta ahora de una de las secciones oficiales, para que sirva de ejemplo sobre las sesiones del festival. Recordad que hay tres secciones competitivas, la internacional, la obliqua (con cortos más alternativos) y la documental. Podéis consultar los horarios pinchando el cartel del festival, en el margen derecho del blog. Pues ahondaré en la primera recopilación de documentales (Documentals 1) que repiten hoy a las 19'00h., ya que el documental da más margen para complementar contenidos.

En la segunda parte del post os facilitaré algunos de los cortos de las secciones paralelas del fesival para que los disfrutéis desde casa si no sois de Barcelona o para que os animéis a venir el festival (y los disfrutéis también) si estáis por aquí cerquita.

1ª parte- Documentals 1. Días de proyección: jueves 12 y 19 a las 19'00h. en los Cinemes Girona

Cortos proyectados: Alvorada vermelha (Portugal), Ik Ben Een Meisje! (Holanda), Irma (México), Skateistan: To Live And Skate Kabul (Afganistán), Tomatl: chronique de la fin d’un monde (Francia) y Baggern (Suiza).

Alvorada vermelha nos muestra como trabajan los hombres y mujeres del famoso Mercado Rojo de Macao, un mercado conocido por su bullicio y la brutalidad con que se trata a los animales que en él se venden. Imágenes curiosas y otras crueles para seguir la cotidianeidad de las personas que compran y venden en el mercado asiático. Seguro que habréis visto instantaneas del mercado infinidad de veces. Os traigo unas pocas.



Ik Ben Een Meisje! nos cuenta, sin entrar para nada en lo truculento, la historia de Joppe, una chica con sus inquietudes, sus temores de futuro y sus amores. Pero ella tiene una preocupación más que el resto de sus amigas adolescentes. Nació siendo un chico y no sabe como un posible novio podría aceptar su condición. Joppe es sincera, es guapa, está llena de vida y gusta al espectador. El corto es espléndido. Os presento a Joppe.



Irma  es un íntimo retrato musical de Irma González, una antigua campeona mundial de lucha libre femenina profesional. Rodado en Ciudad Nezahualcóyotl, un distrito de mala reputación de México con música de la propia Irma, el relato pese a su interés no aprovecha nada bien el potencial del personaje. Queréis conocer a Irma en su faceta de luchadora. Pues en el año 1986, vestida de azul, perdió este combate.



Skateistan: To Live And Skate Kabul. Fazilla sueña con representar a su país en un evento deportivo internacional cuando sea mayor. La única pega es que es patinadora de skate y vive en Afganistán. Documental de contrastes, algo desaprovechado también, pero con algunas imágenes muy sorprendentes. Mirad.


Tomatl: chronique de la fin d’un monde es un mockumentary francés con un sentido del humor algo bizarro y absurdo que quizás entra en esta sección con calzador y que resulta muy prescindible. Puestos a jugar, juguemos. ¿Qué tomate creeis que sale en este estúpido corto?



Baggern, el último corto de la sesión es un trabajo algo surrealista pero con cierto encanto sobre unos conductores de excavadoras que adoran su trabajo, que aman a sus grandes máquinas, a los que les gusta demoler, considerándolo casi algo artístico y que mueven sus máquinas excavadoras delante del director, que junto con música, casi logra hacernos creer que se trata de una danza. Quizás un poema absurdo, quizás decadente, pero poema al fin y al cabo. ¿No creeis que se pueda aunar excavadoras y belleza, excavadoras y arte? Vamos a buscar por google, a ver si encontamos algo.




La belleza es tan relativa... Cada sesión de cortos son varias historias que podríamos fragmentar y convertir en cientos de historias, que podríamos fragmentar y convertir en miles de historias. En el Mecal hay millones de historias, no os las perdáis.


2ºparte- Cortos de secciones paralelas

Hay muchísimas sesiones de secciones paralelas en el festival. Mirad el programa. Del país invitado: Alemania, de actualidad, de François Ozon, de animadores noveles, de heavy metal, frikis, de terror, de publicidad, videoclips, etc...

Aquí os dejo algunos.

Dentro de Cortos de culto, Lifeline (Alumbramiento), una nueva obra de arte de uno de los más grandes directores españoles de todos los tiempos, Víctor Erice.



Dentro de Grandes realizadores alemanas, Das kleine Chaos del mítico Rainer Werner Fassbinder.



¿Os gusta algo más callejero? ¿Os gusta algo más amateur? ¿Os gusta la danza? Pues desde Brasil para la sesión Videodanza nos llega Lakka - Corpo Midiático.



¿Queréis ir con niños? Ningún problema. En la sesión Infantil podemos encontrar cortos como Ice Cream Road.



Y un último ejemplo radicalmente opuesto. En la sesión Especial sexo, cortos como Cold Star.



Si no os he convencido me rindo. Quedaos en casa. Si lo he hecho recordad que el Mecal dura hasta el día 29 y concentra sus sesiones en jueves, viernes, sábado y domingo. Aún os quedan ocho. No seáis cortos.